En el Clausura 2012, que consagró por primera vez a Arsenal, cuatros de los equipos que ocuparon los seis primeros puestos tenían como principal objetivo evitar el descenso y la promoción. Todos apostaron por el bueno juego, por ser protagonistas en todos los partidos y de esa manera conseguir los puntos necesarios para no caer en la zona baja de la tabla de los promedios.
Otros, en cambio, han utilizado planteos basados en conseguir una diferencia -por lo general de pelota parada o contraataque- y luego se ocuparon de defenderse como sea para así sumar los puntos necesarios.
Arsenal fue campeón en el Clausura 2012 de la mano de Gustavo Alfaro, que asumió su cargo en junio de 2010. Tuvo un comienzo flojo: cinco puntos en los primeros cinco partidos pero con cinco triunfos en fila se prendió en el campeonato.
Venció a Boca 0-3 en la Bombonera (en su mejor partido en el certamen) e Independiente 3 a 1, y con seis victorias en los últimos siete partidos alcanzó el primer título de su historia en Primera División. En total, ganó 11 partidos, empató cinco y perdió tres.
Ese campeonato se definió en la última fecha y el equipo de Sarandí se consagró gracias a que Tigre empató con Independiente. Pero ese resultado lejos de perjudicar al "Matador", le permitió quedar a salvo del descenso y la promoción.
Los de Victoria empezaron la temporada hundidos en la tabla de promedios, pero con 63 puntos en la temporada se salvaron de todo. Con Rodolfo Arruabarrena como entrenador, el equipo mostró un fútbol vistoso y peleó el torneo hasta la última jornada, superando a Boca (2 a 1), San Lorenzo (3 a 1) y Vélez (1 a 0).
Otro de los protagonistas del Clausura 2012 fue All Boys, que también empezó el torneo en Promoción. De la mano de "Pepe" Romero (en el club desde 2006) apeló al buen trato de pelota para sumar y cumplió el objetivo.
Peleó el campeonato hasta las últimas fechas pero dos derrotas en las fecha 16 (1 a 0 ante Lanús) y en la 18 (1 a 0 ante Argentinos), lo alejaron de la cima. Le ganó a Independiente 3 a 0 en Avellaneda y a Boca 3 a 1, y fue el equipo que menos goles en contra recibió.
En el Clausura 2011, Olimpo también utilizó la misma fórmula, con un equipo de poco renombre pero al que Omar De Felippe (en el puesto desde el ascenso en 2009) logró darle una identidad futbolística, que algunos partidos alcanzó una juego muy vistoso.
En ese certamen ganó ocho partidos (venció a Boca en la Bombonera por 2 a 0), empató seis y perdió cinco, acumuló 30 puntos y finalizó en la cuarta posición, la mejor ubicación de sus historia.
Godoy Cruz finalizó a cuatro puntos del campeón Argentinos en el Clausura 2010, alejándose de la pelea por un mal cierre del torneo. Hizo una excelente campaña con 37 puntos, clasificándose a la Copa Libertadores, por primera vez en su historia. Con la dirección técnica de Omar Asad y con David Ramírez, Olmedo, Rojas y Carlos Sánchez como figuras mostró momento de alto vuelo futbolístico.
También Colón con juego y la intensión de ser protagonista en todos los partidos en el Clausura 2009, terminó en la cuarta ubicación a seis unidades del campeón Vélez. El equipo que dirigía Antonio Mohamed quedó al margen de la lucha por el título por dos derrotas en los últimos dos partidos.
El escenario para el Final 2013
En el Torneo Inicial 2012, que está en disputa, Newell´s es el líder y único invicto del certamen. Gerardo Martino, que asumió a principios de año, armó un equipo que mezcla juventud y experiencias (volvieron Scocco, Heinze y Maxi Rodríguez), y sobre todo se identifica con el club.
Con buen juego colectivo, la intención de salir a atacar y convertir goles sin perder el orden, el conjunto rosarino es el uno de los mejores de la actualidad y está sumando los puntos necesarios para alejarse de la zona descenso, luego de empezar la temporada hundido en los promedios.
River, San Lorenzo e Independiente, tiene la obligación de sumar para no perder la categoría, y la duda pasa por si buscarán de la mano de un juego basado en la tenencia del balón y la búsqueda de situaciones sumar puntos o apelarán a un planteo basado en conseguir una diferencia como sea y luego defenderla con todas sus armas.