En la Escuela King Ecgbert en Sheffield, los adolescentes que van al baño nunca están solos, hay cámaras que observan cada uno de los 12 inodoros. Activistas que defienden el derecho a la intimidad identificaron a la institución como una de las más de 200 secundarias en toda Gran Bretaña que han instalado dispositivos de vigilancia en los baños y vestuarios.
El grupo Big Brother Watch señaló que es necesario establecer un organismo vigilante que garantice la protección de la intimidad de los estudiantes. Presentó un informe cuyo contenido "sobresaltará a muchos padres", manifestó el director Nick Pickles. "Las escuelas necesitan aclarar por qué utilizan cámaras y que está sucediendo con las imágenes", apuntó.
Lesley Bowes, directora de King Ecgbert, arguyó que las cámaras contribuyen a la seguridad de los alumnos. "Es una forma de salvaguardar a nuestros hijos", dijo. Describió las cámaras como una herramienta útil contra el hostigamiento entre alumnos y afirmó que las imágenes son revisadas sólo si hay sospecha de alguna conducta indebida.
Asimismo, rechazó cualquier insinuación de que las cámaras graban las "actividades más íntimas" de los estudiantes y precisó que sólo vigilan las puertas. "No están para nada cerca de los cubículos de los retretes", agregó.
Un total de 207 secundarias en Inglaterra, Gales y Escocia reconocen haber instalado cámaras en los baños y vestuarios, asegura Big Brother Watch, que solicitó en mayo datos a casi 4.100 escuelas con base en la ley de acceso a información pública.
No obstante, de acuerdo con Pickles, ésa es una cifra conservadora: casi la mitad de las escuelas a las que se solicitó información no respondieron en el plazo previsto.