Blas Armando Giunta es el fiel reflejo de lo que es el hincha de Boca y lo que quiere de su equipo y, a su vez, todo lo que el simpatizante de River no busca en sus jugadores. Durante la década del 90', el hombre nacido un 6 de septiembre de 1963, se ganó el cariño de los hinchas de La Ribera y el rechazo de todos los "Millonarios". Con el paso de los años, el ex volante central se convirtió en un símbolo del juego aguerrido y la "garra" que caracterizó al "Xeneize" durante gran parte de su historia.
Los hinchas de Boca lo recuerdan con el mítico "Giunta, Giunta, Giunta, huevo, huevo, huevo", en relación a lo que era su rendimiento dentro de la cancha, con un fútbol poco vistoso y con el sacrificio y la entrega como constante en cada pelota. Fue un hombre que no anotó tantos goles, pero uno de los más recordados fue el que le hizo a River por la Copa Libertadores 1991, en el clásico que le ganó el "Xeneize" 4 a 3 y el penal que le dio la Supercopa 1989 a los de La Ribera ante Independiente, como visitante, por 5 a 3. Luego de darle el título, Giunta corrió de un lado a otro para treparse al alambrado y festejar con toda la gente.
Actualmente, es entrenador de Almirante Brown, club con el que estuvo muy cerca de ascender a Primera (fue cuarto) de no ser por un descuento de 21 puntos que mandaron al equipo a la B Metropolitana, categoría de la que logró ascender años después. Su equipo se encuentra en la B Nacional y Giunta ha hecho buenas campañas con el conjunto de Isidro Casanova, donde se ha ganado el respeto y lo ha hecho imponer ante sus jugadores, como lo fue el caso de Román Díaz, el volante del club, con quien tuvo varios enfrentamientos.
Lo último que recuerdan los hinchas, es cuando se cruzó con River Plate en la B Nacional. La primera fue cuando el "Millonario" debió visitar a la "Fragata" en Isidro Casanova y se quejó por lo alto del pasto de la cancha, a lo que Giunta le respondió que "no tenían cortadora de pasto y que si el club de Núñez le quería regalar una, lo hiciera". En tanto, la segunda fue en la última fecha, cuando River logró en el "Monumental" el ascenso. Al irse del estadio, los hinchas lo insultaban y él les dijo: "No vayan a descender otra vez". Y no conforme con eso, les contestó: "Son todos unos cagones, porque insultan a 200 metros". Así, con su estilo frontal, Blas Giunta genera cariño en la gente de Boca y odio en la de River.