Asusta este momento con este horrible 4-4-2, símil Caruso Lombardi, en posición totalmente defensiva con las líneas replegadas ante un Colón al que se respetó como si fuera el Barcelona de Messi.
Ni Sánchez ni Cazares atacando, muchas veces tratamos de mover la pelota atrás para salir de manera atildada sin que nadie del medio se acerque para que los de arriba metan espacios. Con las tres líneas a años luz una de otra, recién a partir de los 15 del segundo tiempo, con arrestos individuales, se pudo despeinar a Colón en una noche santafesina tranquila.
Y eso que los dirigidos por Sensini venían de jugar 5 partidos en 14 días. No hubo diferencia física ni psicológica.
Sorprende que Almeyda haya concentrado a 25 jugadores. Al margen de la ausencia de Bottinelli, metió tres cambios y dos no parecieron tácticos.
Es evidente que luego de limpiar a un tremendo ídolo como Cavenaghi y a un excelente jugador como el "Chori", sacar sorpresivamente a jugadores titulares cuando River no venía mal y concentrar a 25 jugadores es indicio de problemas internos.
La levantada de un momento del segundo tiempo no sirvió para maquillar un muy flojo equipo que está armado por un flojo entrenador.
¡Quisiera ser grande!
Juan Módena