Un presidente de incógnito en España

El irlandés Michael Higgins ha pasado durante este mes de agosto tres semanas en Cantabria (norte del país), para asistir a cursos de español. Trató de pasar desapercibido 

Guardar
  163
163

Como un alumno más compartiendo aula con estudiantes japoneses, austriacos o polacos, pero se trataba del presidente de Irlanda. Michael Higgins ha participado en los cursos de español para extranjeros que ofrece la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en su Campus de Las Llamas de Santander.

Según ha informado la UIMP en un comunicado, Higgins, de 71 años, ha asistido hasta este viernes a los cursos de español para mejorar su nivelpensando en un viaje institucional que realizará en octubre por Chile, Argentina y Brasil.

La UIMP resalta, además, que su presencia en la capital cántabra ha pasado totalmente desapercibida por deseo propio y señala que Higgins ha dedicado su tiempo de ocio a practicar el idioma.

El presidente de Irlanda se matriculó en un curso de Lengua y Cultura (al igual que su esposa, la actriz retirada Sabina Coyne) hace dos meses. Ambos lo hicieron en tiempo y forma y pagando la tarifa correspondiente, asegura la institución académica.

"Una vez se conoció su identidad, la universidad tuvo que prestarse a tomar unas mínimas medidas de seguridad y, especialmente, todos aquellos que conocían su asistencia a los cursos tuvieron que confabularse para que no fuera descubierto por los medios de comunicación. Higgins quería una estancia tranquila, poder centrarse en sus estudios y mantener su iniciativa dentro de un carácter estrictamente privado" explica la universidad.

Ahora mismo, según la UIMP, el presidente irlandés tiene un nivel de español A2 y es capaz de hablar con fluidez, de leer y entiende textos literarios complejos.

"Todo demuestra que Higgins no es un político al uso" afirma el comunicado de la UIMP. "Era simplemente presidente de su partido, el Laborista, cuando ganó las elecciones en su país –inmerso en una grave crisis económica- el pasado mes de octubre. Entonces sorprendió a la opinión pública internacional que los irlandeses hubieran votado masivamente a un hombre de su edad, de un partido de izquierdas (cuando el electorado es mayoritariamente conservador), a un poeta con tres obras líricas en las librerías, a un filólogo y a un activista de los derechos humanos, defensor a ultranza del idiomad gaélico y promotor de la igualdad de las mujeres o los derechos de las personas con discapacidades.