Guy Sorman: "La Unión Europa necesita más turcos y pocos británicos"

El economista francés consideró que el continente saldrá de la crisis con instituciones más fuertes. En diálogo con Infobae América, expuso su visión sobre el Mercosur

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 Charly Díaz Azcué 162
Charly Díaz Azcué 162

Para explicar la Europa de hoy, el economista, ensayista y periodista francés se remonta al pensamiento político de Montesquieu, porque "él ya escribía sobre esto". En su paso por Buenos Aires, Sorman remarca que "el comercio no es el principal objetivo de la Unión Europea, sino que el propósito es la paz" y las buenas relaciones con los países vecinos.

"La base de la UE es que el comercio reemplaza a la guerra. Los europeos nos matamos durante 100 años los unos a los otros. En 1945 recién nos detuvimos, y ahora tratamos de explicar por qué lo hicimos; realmente no lo sé", se pregunta.

Autodefinido libre-mercadista, el autor de libros como La solución liberal y La economía no miente participó del South American Business Forum, un foro organizado por estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) donde disertó sobre los principales temas de la agenda internacional.

Con el foco puesto en el libre comercio, Sorman asegura que se lo debe tratar con respeto, y que no hay mercado libre sin una buena distribución y justicia social. Al decir que "los impuestos tienen que ser predecibles", el economista se refiere directamente a la campaña presidencial de los Estados Unidos. "Romney pide que se bajen los impuestos para el desarrollo. Obama dice lo contrario. Ambos se equivocan. Japón, Francia y los países escandinavos tienen impuestos altos con altos niveles de distribución".

También se despega de la visión apocalíptica que tienen muchos de sus colegas sobre la crisis. Para Sorman, "Europa sobrevivirá" más allá del desequilibrio gestado entre países con mucha deuda con políticas keynesianas y "estímulos públicos inútiles" –como España, Francia e Italia-, y los que controlaron el gasto público, tal es el caso de Alemania, Dinamarca, Noruega y Polonia.

"La lección que nos deja la UE no es la debilidad, sino que una buena política económica debe basarse en instituciones sólidas". Si bien desconoce cuáles serán los miembros de dichas instituciones, enseguida arroja una frase polémica que, aclara, es un "planteo personal": "Dejaría entrar a Turquía y dejaría fuera al Reino Unido (de la UE), se necesitan más turcos y pocos británicos".

En diálogo con Infobae América, Sorman opina sobre el futuro de los bloques regionales, con un análisis especial sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur.

- El presidente del Banco Central Europeo (BCE) primero dijo que la entidad compraría deuda de los países en problemas, y luego se echó atrás. ¿Por qué cambió tanto el mensaje de un momento al otro?

Las reglas del BCE no están bien definidas. La obligación del banco es proveer dinero para la estabilidad. La expansión en la ayuda tiene que ser ratificada por los países miembros y éste no ha sido el caso. Entonces, se mueve entre su responsabilidad y esta nueva función, y Mario Draghi cometió un error porque se dio cuenta de que debía esperar la ratificación y también la aceptación de corte constitucional, en Alemania. Se apuró un poco y olvidó algunos pasos legales que no se habían implementado.

-¿Cree que España pedirá el rescate total en 2012?

En 2012 no, es un proceso de largo plazo. Necesitamos un plan de cuatro a cinco años en el que la deuda sea reducida gradualmente, parte será por el BCE y parte será convertido en eurobonos. No hay una sola solución, sino que se hará en el largo plazo. A fines de este año creo que tendremos ese plan de cinco años para reducir la deuda.

-Usted sostiene que es importante que existan impuestos predecibles, pero el presidente Mariano Rajoy adelantó el aumento del IVA a los españoles.

Eso es cierto, vino como una sorpresa. Fue un pequeño error que Rajoy no vio venir, pues subestimó el nivel de deuda de las regiones. No tenía los números y sucedió lo mismo que ahora sucede con Sicilia en Italia.

-Como defensor del libre mercado, usted remarca la importancia de que éste exista en las regiones. ¿Cree que se aplica en el Mercosur, en el marco de políticas proteccionistas por parte de Brasil y Argentina?

Todo esto debe ser negociado. Hay que preguntarse si es útil una zona como el Mercosur, y aún no se ponen de acuerdo sobre eso. Los brasileños no están muy interesados, Chile se fue en su propia dirección, no hay un interés real ahora. Pero estoy muy a favor del Mercosur, porque es útil para estabilizar la región.

-¿Puede generar conflictos políticos la entrada de Venezuela?

El Mercosur ha sido un fracaso total, incluso antes de que llegara Venezuela. Ahora se está haciendo una Alianza del Pacífico, en la que China está excluida porque no es democrática. Es un intento interesante, pero el comercio y la economía no es el principal objetivo de la UE, el propósito es la paz. Los países queremos crecer, pero también tener relaciones pacíficas con nuestros vecinos. Debemos olvidarnos del Mercosur, nunca existió, no existe. Debemos dejarlo de lado, incluso su nombre.

-Entonces, ¿considera que deberá ser renombrado en el futuro?

Hay que generar una nueva plataforma. Es mejor cambiar el nombre, pues nadie cree en él y no tiene ningún sentido. Sin embargo, la idea de la cooperación en el Mercosur no debe ser descartada. El noreste asiático es un lugar muy peligroso. Corea el Sur, Vietnam, China, Taiwán se pelean por tomar control de algunas islas en esa región, y es una situación muy peligrosa, incluso más de lo que sucede en Medio Oriente. En esa parte del mundo, el libre comercio sería una forma de desactivar el conflicto.