El famoso caso de infidelidad de Kristen Stewart tiene nuevas e interesantes repercusiones. El damnificado es en este caso Rupert Sanders, su amante, que, según el sitio Radar Online, no dirigirá la secuela de Blancanieves y el cazador porque su esposa, la actriz Liberty Ross, se lo prohibió. La dolida mujer tiene sus razones: la protagonista del film es, justamente, la bella Kristen. Y la cosa no termina ahí: en la primera película –también dirigida por Sanders– Ross fue compañera de elenco de la estrella de Crepúsculo. A nivel profesional, esta decisión resulta un duro golpe para el realizador británico; sin embargo, parece ser que el hombre no tiene demasiadas alternativas: debe elegir entre su carrera o su familia.
Mientras tanto, el pálido Robert Pattinson se encuentra recluido en el rancho que Resse Witherspoon tiene en Ojai, California.