La artrosis tiene varias maneras de alertar sobre su presencia en el cuerpo humano. Los tirones, dolores en las articulaciones, molestias en las rodillas, son alguno de los síntomas que pueden agudizarse si se practica deporte y si se es mayor de 40 o 45 años.
Un estudio encargado por el sindicato de futbolistas británico reveló que la artrosis de cadera afectaba a 1,6 por ciento de las personas entre 45 y 60 años. Pero cuando el estudio se realizó sobre los futbolistas aficionados, el porcentaje de los que sufrían artrosis llegaba hasta el 4,5 por ciento. Pero la cifra aumentó aún más cuando se pudo ver que quienes habían jugado profesionalmente. En ese caso, el porcentaje trepaba hasta 15 por ciento. Es decir, que a mayor exigencia, mayor posibilidades de desarrollar algún tipo de artrosis.
"Me llama la atención que cada vez hay más pacientes con artrosis de cadera en edades más jóvenes y que llegan al consultorio con cuadros complicados. En general, eran deportistas", afirmó Jorge Ortega Traverso, director del Centro Artroscópico del Deportista y Reemplazos Articulares (Cadera).
El vicepresidente de la Sociedad Española de Traumatología del Deporte, Jordi Ardevol, a través de un artículo publicado en el diario español La Vanguardia, advirtió sobre la misma problemática: los casos de artrosis en personas que practican en forma inadecuada algún tipo de deporte son "un problema en aumento".
Y esto se debe, en gran medida, a que cada vez hay más personas que realizan deporte sin tomar los recaudos necesarios.
Ortega Traverso sostiene que hay que estar atento a las señales que envía el cuerpo: "Hay que cambiar el concepto antiguo de que un dolorcito podía aguantarse diez días. Mucha gente podría haber evitado una operación de cadera si hubiese consultado a tiempo".
"El deporte en sí es bueno, lo que hay que hacer es una diferencia entre los pacientes que tienen una alta exigencia deportiva con una sobrecarga mecánica sostenida en el tiempo y los que realizan una actividad en forma recreacional", afirma Ortega Traverso.
El 15 por ciento de las personas tiene alguna deformación en la cadera. Si el deporte se realiza sin un control médico, sin un calzado adecuado, entonces muchas veces el ejercicio termina agravando esas complicaciones. "De lo que se trata es de no poner en riesgo las articulaciones", señala Ardevol.
Miguel Alemán, médico deportólogo, es más cauto en cuanto a la relación entre deporte y artrosis: "Es más bien una patología de la edad avanzada, del uso de las articulaciones a lo largo del tiempo que del deporte en sí. Se puede producir en los deportistas de alto rendimiento. Por ejemplo, vemos que los tenistas suelen tener artrosis de hombro o de cadera". Alemán agrega que lo más importante es adecuar la edad con la intensidad del ejercicio: "Si uno corrió toda su vida puede seguir haciéndolo a los 60, pero tiene que entender que no va a poder ganar un maratón en dos horas"
Mientras que el fútbol y el atletismo son los deportes menos aconsejables para el desarrollo de esta patología debido a su intensidad y, como consecuencia, el aumento de las posibilidades de producir lesiones, los más recomendables son la natación y el ciclismo. Esto se debe a que ambas actividades no generan impacto en las articulaciones y, por ese motivo, es recomendable para todas las edades
Otro de los deportes más riesgosos a la hora de contraer artrosis son las artes marciales, debido a la fuerza que tienen que hacer las articulaciones de la cadera y la rodilla, el básquet por el riesgo a las lesiones por los saltos constantes y el tenis por las rotaciones intensas. De todas maneras, los riesgos aumentan si se practican de forma inadecuada y sin supervisión