La Universidad de Chile, a raíz de ser el último campeón de la Copa Sudamericana, se adjudicó el boleto para disputar la final de la Suruga Bank ante el último campeón del fútbol japonés, el Kashima Antlers.
Si bien en los papeles, el equipo de Jorge Sampaoli era favorito, a los chilenos les costó demasiado plasmarlo en la cancha. A tal punto que antes de los 30 minutos de la primera parte caía por dos tantos debido a los goles de Daiki Iwamasa y el brasileño Renato.
A partir de allí, comenzó una muy buena remontada de la U. Primero a través de Iwamasa al anotar en su propio arco y sobre la mitad del complemento debido a uno de Charles Aránguiz.
Con el marcador 2 a 2, el encuentro recaló en la tanda de penales. Allí, la "suerte" no estuvo del lado de los trasandinos al perder por 7 a 6. El último en fallar fue Francisco Castro, quien remato de una manera débil.