Las favoritas chinas Chen Ruolin y Wang Hao se llevaron el oro con 368,40 puntos, por delante de Espinosa (que ya había ganado la plata en esta prueba en Pekín-2008) y Orozco (343,32) y las canadienses Roseline Filion y Meaghan Benfeito (337,62).
Con esta medalla, Paola Espinosa entró en la historia del deporte mexicano, al convertirse en
. En Pekín había estado acompañada por
.
Las británicas Sarah Barrow y Tonia Couch sorprendieron con sus primeros saltos y quedaron detrás de las chinas, mientras las aztecas se ubicaban en séptima posición.
Pero en la tercera ronda, las chicas mexicanas efectuaron un excelente salto mortal invertido que les valió la máxima calificación (84,48 puntos) y avanzar al segundo lugar, aprovechando que sus rivales no tuvieron mucha precisión.
Espinosa y Orozco mantuvieron la regularidad en los últimos dos saltos y sacaron una buena diferencia sobre las terceras, la pareja canadiense. La china Ruolin ya había ganado el oro en Pekín en esta disciplina, en aquella ocasión acompañada por Wang Xin.