Al igual que Italia, Fiat se ajusta el cinturón

La empresa automotriz empleaba a más de 63.000 personas, pero este año ya recortó su presupuesto y sus planes de inversión. Buscará producir más autos con menos empleados

Reuters 163
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Sergio Marchionne, presidente de la compañía italiana Fiat, cerró una planta de ensamblaje en Sicilia en 2011. Y este año, ya presentó dudas sobre la continuidad de otra fábrica en el país. Estas acciones, producto de la crisis económica, hicieron que la empresa redujera sus planes de inversión a US$ 614 millones (500 millones de euros).

Pero más allá de cerrar fábricas, el objetivo de Marchionne es remodelarlas para hacer más con menos: más autos con menos empleados. Según un artículo publicado por The Wall Street Journal Americas, "el repliegue de Fiat es una de las primeras señales de cómo la crisis de la deuda soberana europea" está cambiando a las empresas.

Es así que el rescate de los bancos españoles y la inestabilidad de Grecia han arrastrado a Italia a una crisis fiscal.

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Con más de 63.000 empleados, fue una de las compañías más pujantes del sector privado en Italia. Pero la fórmula de "más con menos" se tornó una realidad. En 2009, las cinco mayores plantas de Fiat en Italia fabricaban 650.000 autos con 22.000 operarios.

Ese mismo año, una sola fábrica en Tychy, Polonia, produjo 600.000 autos con apenas 6.100 trabajadores.

Demasiadas plantas ineficientes sumadas al derrumbe de la demanda han dejado no sólo a Fiat, sino a otras automotrices europeas, como la francesa PSA Peugeot Citroën y Opel, la filial de General Motors, con pérdidas cuantiosas.

Por su parte, los líderes políticos han tratado de impedir el cierre de plantas automotrices. Hace tres años, el gobierno francés le prestó 6.000 millones de euros a automotrices para que mantuvieran sus plantas abiertas. Italia también ofreció incentivos tributarios, pero como hicieron otros, ahora se concentra en recortar el gasto.

El cambio que se produjo en la empresa no es menor. En junio de 2009, ni bien comenzaban a sentirse las consecuencias de la caída de Lehman Brothers, Fiat compró a Chrysler para convertirse en la sexta automovilística del mundo. Y este año, pasó a tener el 58,5% de la empresa estadounidense.

En junio, Marchionne dijo que "si el euro se desintegra", prevé que las ventas anuales de autos en Europa caigan por debajo de los 10 millones de unidades, en comparación con las 13,1 millones del año pasado.

Marchionne recibe ayuda del Gobierno, pero no como antes. Se espera que las nuevas leyes faciliten el proceso de contratación y despido de trabajadores durante baches económicos.

La ley permite que grandes grupos como Fiat hagan recortes de plantilla en vez de colocar a los trabajadores en un programa de despido temporal respaldado por el Gobierno, un sistema por el cual los empleados reciben dos tercios de su salario sin trabajar.

Una de las personas en esta situación es la operaria Roberta Ruocco, de 28 años. Lleva tres años con licencia de maternidad y permiso sin goce de sueldo. Fiat es la empresa donde trabajó su padre por décadas, pero ahora confiesa: "Estoy pendiendo de un hilo".

Por ahora, Fiat insiste en que no contempla despidos, pero tampoco especificó qué piensa hacer con la cuarta parte de su personal que está con licencia.

Los sindicatos advierten que la posible ola de despidos en las regiones más pobres del sur de Italia es inminente y que esto podría llevar a sus habitantes a recurrir a la economía "clandestina" del país, con salarios en negro y donde el crimen organizado ejerce una influencia poderosa.

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