El llamado 'Tornado de Tijuana' hizo el anuncio en su página web y su perfil en Facebook. "Después de largas conversaciones y mucho pensarlos con mi familia y mi equipo, hemos acordado que es tiempo de colgar los guantes y comenzar un nuevo capítulo en la vida", dijo Margarito.
"Yo siempre le dije a mi familia y mi equipo que dejaría el boxeo cuando sintiera que ya no podía competir al nivel debía tener para ser exitoso", añadió. "A pesar de que la pasión y el empuje aún están allí, tengo que aceptar que mi tiempo de dar un paso al costado ha llegado".
Margarito ganó en el 2002 la corona peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), la que tras ocho defensas seguidas perdió en el 2007 ante el estadounidense Paul Williams.
El mexicano regresó por lo alto al conquistar en el 2008 el título welter de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), y un año después se hizo con la corona de la misma división en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), al vencer al previamente invicto puertorriqueño Miguel Cotto, por nocáut en el 11º asaltos.
Este triunfo quedó en entredicho cuando en su primera defensa se le encontró yeso disimulado en el vendaje de sus manos, momentos antes de subir al encordado para enfrentar a Mosley, quien eventualmente le venció por nocáut técnico en el 9º round.
Esta acción le costó una suspensión de 16 meses, de la que regresó para vencer a su compatriota Roberto García, pero luego encajó dos derrotas seguidas, con sendas palizas, de manos del filipino Manny Pacquiao (2010) y el boricua Cotto (2011), pleito en el que terminó con una peligrosa lesión en su ojo derecho.
"Dejo los cortes, contusiones, y el sudor, pero no voy a dejar el deporte", aclaró Margarito. "Voy a seguir en el deporte que me dio tanto, ahora, sin embargo, es el momento devolverle al boxeo lo que éste me ha dado", aseguró el gran campeón mexicano sin especificar cuál será su futuro.