Por primera vez, el director general de la OIT será de origen sindical

En octubre, el británico Guy Ryder se transformará en el primer hombre a cargo de la Organización Internacional del Trabajo en no haber sido promovido por un gobierno. El vicepresidente colombiano Angelino Garzón resultó tercero en la votación

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 EFE 163
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El británico Guy Ryder, de 56 años, resultó elegido el lunes como el décimo director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al cabo de seis votaciones, por 30 votos a favor de los 56 miembros titulares del Consejo de Administración (28 representantes gubernamentales, 14 de los empleadores y 14 de los trabajadores). De este modo, se transformará en el primer director en ser promovido por sindicatos y no por gobiernos en la historia casi centenaria del organismo, creado en 1919.

La OIT tiene la singularidad de ser la única agencia de Naciones Unidas de carácter tripartito, pues en ella tienen voz y voto no sólo los gobiernos, sino también las organizaciones de empleadores (patronales) y de trabajadores (sindicatos). Cuenta con 184 países miembros, de los que 10 tienen un asiento permanente en el Consejo de Administración: Brasil, China, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

La candidatura del británico -presentada el 8 de marzo pasado por Michael Sommer y Luc Cortebeeck, miembros del grupo de trabajadores del Consejo de Administración- compitió contra otras ocho: cuatro europeos, tres africanos, un asiático y el vicepresidente colombiano Angelino Garzón, quien terminó tercero y fue eliminado en la penúltima ronda de sufragios. En la última votación, Ryder enfrentó al ex ministro francés Gilles de Robien, a quien sacó cuatro votos de ventaja (30 en total).

Fuentes diplomáticas latinoamericanas que participaron en el proceso dijeron a la agencia EFE que Garzón, tras ser eliminado, pidió a los países de la región con derecho a voto que apoyaran a Ryder, y así lo hicieron Brasil y Argentina.

Los votos de los países en desarrollo, particularmente de aquellos que apoyaron inicialmente a alguno de los tres candidatos africanos o al aspirante asiático, se dispersaron en las anteriores rondas entre Garzón, Ryder y De Robien. En ese contexto, la posición que adoptasen los países latinoamericanos era considerada crucial y capaz de inclinar la balanza en favor de uno u otro.

Consultado poco antes de la última votación, un embajador latinoamericano explicó que Ryder era visto como el candidato "menos eurocentrista" y "mejor representante de los ideales de la OIT".

"Mis antecedentes y los de mi candidatura no son los de mis predecesores y esto podría suscitar dudas en algunos sectores, pero todos tienen que saber que mi rol será representar, fomentar y defender los intereses de todas las partes de esta organización", dijo Ryder en sus primeras palabras públicas tras ser elegido. Además, recordó que "el mundo está en crisis" y prometió que, bajo su liderazgo, la OIT seguirá trabajando principalmente en favor de los desempleados y de otros grupos vulnerables.

"Hay diferencias en esta sala, pero nadie le daría la espalda a los desempleados ni diría que no son nuestro problema, ni pondría de lado a los más vulnerables. En nuestra misión, todos tienen la misma importancia", aseguró Ryder, tras reconocer que la elección "fue cerrada y difícil". Acto seguido, pidió a los delegados gubernamentales, sindicales y de los empleadores rechazar el inmovilismo y actuar con "unidad" en favor de "la justicia social en esta época llena de turbulencias".

Ryder prometió impulsar reformas en la institución para hacerla "más eficiente, mejorar su desempeño y estar a la altura de lo que se espera" de ellos y rindió tributo a Somavia, bajo cuyos mandatos "la OIT cobró la visibilidad y el protagonismo que necesita para desempeñar un papel en el mundo actual".



Quién es el primer sindicalista que dirigirá la OIT

Ex sindicalista nacido en Liverpool en 1956, Ryder estudió en las universidades de Cambridge y Liverpool, se desempeñaba desde septiembre de 2010 como director ejecutivo -un virtual "número dos"- del organismo, donde se encargaba del Sector de Normas y de los Principios y Derechos Fundamentales del Trabajo, que supervisa la aplicación de los convenios y recomendaciones de la organización por parte de los Estados miembros.

Por su desempeño, era visto como el "heredero natural" del chileno Juan Somavia, de 71 años, quien dejará el cargo el próximo 30 de septiembre después de haber dirigido esta agencia de la ONU durante los últimos trece años.

Si bien fue en Londres donde dio sus primeros pasos como dirigente sindical, como asistente del departamento internacional de Trades Union Congress (1981-1985), Ryder ha realizado gran parte de su carrera profesional en el ámbito internacional. En los 80 se instaló en Ginebra, donde fungió como secretario de la sección de industria de la Federación Internacional de Empleados (1985-1988) antes de convertirse en director adjunto (1988-1993) y director (1996-1998) de la oficina de Ginebra de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres.

En su primer período en la OIT, fue director en la Oficina de Actividades para los Trabajadores (1998-1999) y luego director de la Oficina de Director General (1999 2002). Entre 2002 y 2006, dirigió la Confederación Internacional de Sindicatos Libres (CISL), también en Bruselas, y entre 2006 y 2010, dirigió la Confederación Sindical Internacional (CSI), que agrupa a 157 federaciones nacionales, situada en Bruselas. Al frente del CSI, dirigió las primeras delegaciones sindicales internacionales en las cumbres del G20 en Washington en 2008 y en Londres y en Pittsburgh en 2009.