Jofre y Sergi Horta, los hijos del mecenas Miquel Horta, presentaron en junio de 2008 una demanda en contra de Adrià y su actual socio Juli Soler al considerar que ambos engañaron a su padre cuando le compraron por un "precio irrisorio" las acciones que poseía desde 1994 en El Bulli, considerado hasta su cierre el pasado año como "el mejor restaurante del mundo".
Los dos hermanos decidieron emprender acciones legales contra el reputado cocinero porque entendían que su padre fue engañado, ya que tanto Adrià como Soler, según su versión, le ocultaron al mecenas, antes de que les vendiera sus acciones, los beneficios y las actividades paralelas a través de sociedades interpuestas de restauración.
Los demandantes buscan la nulidad de la compraventa del año 2005 porque estiman que Miquel Horta no tenía entonces capacidad legal, al padecer un trastorno psiquiátrico y porque fue engañado sobre el verdadero valor de las acciones.
El juicio por esta demanda civil contra Adrià y Soler fue señalado para los días 29, 30 y 31 de octubre en el juzgado de primera instancia número 2 de Barcelona.