La primera modificación, sancionada con 97 votos a favor y tres en contra, consiste en la incorporación de la palabra laica al artículo 40 de la Constitución, que define el tipo de república mexicana. "Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, laica, federal, compuesta de estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, pero unidos en la federación establecida según los principios de esta ley fundamental", expresa ahora dicho artículo.
México, que fue visitado por el papa Benedicto XVI entre el viernes y el lunes últimos, es uno de los países con mayor cantidad de católicos declarados, que alcanzan a cerca del 83% de su población.
No obstante, ya regía en el país la separación entre la Iglesia y el Estado, y existían limitaciones para las actividades religiosas públicas, como la prohibición de organizar misas o celebraciones fuera de los templos sin autorización expresa.
Asimismo, el Senado también sancionó, con 72 votos a favor y 35 en contra, la reforma del artículo 24 de la carta magna, tendiente a ajustar el texto constitucional a lo que establecen pactos y convenciones internacionales en materia de culto, ampliando las libertades religiosas.
La reforma al artículo 24 de la Carta Magna, que otorga libertad de credos, dice que "toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la Ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política".