El asalto se produjo en el límite entre Nueva Pompeya y Villa Soldati, en la zona sur de la Ciudad, cuando cuatro delincuentes armados que circulaban en un auto interceptaron a un camión que transportaba un embarque de poderosas armas de fuego importadas.
El rodado mayor no contaba con custodia, según publica un matutino porteño. Y añade que el hecho ocurrió la semana pasada.
El grupo comando se llevó más de 70 pistolas y fusiles y mil proyectiles de distinto calibre, algunos capaces de atravesar chalecos antibalas. Fuentes policiales indicaron que el cargamento estaría valuado en más de 250.000 dólares.
Entre las armas robadas se encuentran pistolas Glock calibre 40 con los accesorios para transformarlas en calibre 22, pistolas y fusiles-ametralladora Remington calibre 22; miras de acercamiento y láser, y mil proyectiles calibre 22 del tipo trazante y de punta hueca.