Quilmes fue superior a Atlanta desde el primer minuto de juego de los 16avos de final de la Copa Argentina, pero le costó evidenciar esa diferencia en el marcador. A tal punto se le complicó que comenzó en desventaja tras el gol en contra de Nicolás Torres y finalmente lo pudo dar vuelta por intermedio de dos penales, que convirtieron Javier Grbec y Martín Giménez.
"Ellos fueron más difíciles de lo que esperaba. Está demostrado que cualquiera le puede ganar a cualquiera", reconoció Ricardo Caruso Lombardi una vez consumada la victoria que lso depositó en la siguiente fase.
Y continuó con los elogios hacia su adversario, como así también para sus dirigidos: "Los juveniles de Atlanta demostraron muchas ganas. Y los suplentes que decidí poner para Quilmes también. Fue muy bueno el equipo que puse y me pone contento porque ahora me genera un lindo problema. Sé que con ellos puedo contar.
Para culminar, el técnico del "Cervecero" evitó referirse a su próximo rival de los octavos de final, que será nada más ni nada menos que River: "Primero quiero pensar en Ferro, nuestro rival por el torneo local. Después veré cómo plantear el encuentro contra ellos".