El pánico a las supuestas desgracias que pueden acaecer un martes 13 es tan grande que en algunos países, como los Estados Unidos, algunos edificios, hospitales y hoteles pasan del piso 12 al 14 o utilizan 12 A o 12 bis para evitar mencionar ese número. Lo mismo ocurre con los asientos de los aviones y de otros medios de transporte. Lo que se busca es evitar atraer la mala suerte que se le atribuye a esa cifra tristemente célebre.
La superstición llega a límites extremos, al punto de que existen ciudades en las que se omite el 13 de las calles o avenidas, saltando directamente al 14. Marcas de automóviles, como Renault, lo suprimieron de su lista de modelos y hasta la Fórmula 1 no lo utiliza en sus competencias.
Desde tiempos inmemoriales, ese número se asocia a la desgracia, incluso en hechos relacionados con la religión: la llegada del Anticristo aparece en el capítulo trece del Apocalipsis. Judas fue el discípulo décimo tercero que participó en la última cena de Cristo y fue, justamente, quien lo traicionó.
La mala fama de esa cifra es casi tan lúgubre como la del día martes, que precisamente está regido por el planeta Marte y que, según la mitología griega, representa la destrucción, la sangre y la violencia. También se dice que un martes 13 ocurrió la confusión de lenguas en la Torre de Babel.
Grandes accidentes, tragedias y episodios dramáticos acontecieron ese día, lo que incrementó el mito sobre su maldición. Apolo 13 fue la séptima misión tripulada del Programa Apolo de los Estados Unidos y la tercera con intención de alunizar. Fue lanzado a las 13:13 del 11 de abril de 1970, desde el complejo 39 (tres veces trece). La nave explotó en pleno vuelo y la misión tuvo que ser abortada debido a la detonación de un tanque de oxígeno, ocurrido dos días después del despegue.
"En martes, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes"; "Ni hijo cases, ni cochino mates" o "Ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tajes" son algunos de los dichos populares que recomiendan no mudarse, no viajar y, menos aún, contraer nupcias, si no se desea caer bajo los efectos de la supuesta mala suerte que atrae ese día.
El miedo irracional al número 13 se conoce como triscaidecafobia, mientras que la fobia al martes 13 se denomina trezidavomartiofobia. Quienes padecen estos males tienen que ser tratados por especialistas debido a los graves trastornos de ansiedad, miedos e inseguridad que los aquejan en esos días, en los cuales muchos prefieren no salir de sus casas por temor a que la desgracia los encuentre en la calle.