José Luis "Pulga" Suárez vivió toda su vida en el humilde barrio de Don José, en la localidad bonaerense de Florencio Varela. Allí pasaba sus días junto a sus tres hijos, a quienes disfrutaba cada vez que regresaba de su trabajo, en una fábrica de aceite. Hacía sólo siete meses que había logrado mudarse a una casa propia, tras compartir la vivienda con sus padres.
Su familia ya había sido atravesada por la tragedia. En 2003, el hermano de José Luis fue asesinado a balazos en un intento de robo. Ahora, en un caso que puede parecer absurdo, los Suárez fueron nuevamente golpeados por la inseguridad.
El "Pulga", como lo llamaban, fue asesinado a puñaladas en la madrugada del domingo. Había salido armado con un cuchillo para espantar a tres jóvenes que le querían robar una pileta de lona que tenía en la parte trasera de la casa.
Pero los delincuentes lograron reducirlo, tomaron su cuchillo y lo atacaron a golpes hasta que lo apuñalaron con su puñal.
"Me lo mataron como a un animal por una pileta de mierda. Le pegaron como diez puntazos, todo adelante de mi hijo de 5 años. Cuando lo fui a ayudar me gritaba 'Tengo sed, gorda, tapame el agujero' ", dijo al diario Clarín su esposa, Vanesa González.
Según su relato, los ladrones fueron golpeando y cortando a su marido durante un trayecto de más de 50 metros.
Los delincuentes escaparon del lugar y el hombre herido fue auxiliado por su esposa y otros vecinos, quienes lo llevaron a un centro asistencial de la zona, donde finalmente murió.
En tanto, personal de la comisaría 2ª realizó algunas tareas investigativas y ya tendría identificados a los tres jóvenes que participaron del robo. De hecho, la mujer de la víctima conoce de vista a uno de ellos, por lo cual aguardaban para las próximas horas distintas órdenes de allanamientos.