La caravana de participantes del Rally Dakar 2012 avanzó sin problemas hacia el campamento de Copiapó. Los pilotos cruzaron la Cordillera de los Andes por el paso San Francisco (situado a más de 4.700 metros de altura). Este cruce fronterizo se encuentra cerrado por las autoridades chilenas debido al mal tiempo, aunque se permitió de forma excepcional que los competidores lo transiten.
Autos, motos, camiones y cuatriciclos recorrieron los 641 kilómetros que tenía la sexta etapa sin competencia y la organización realizó modificaciones en el itinerario inicial para llegar al vivac.
Este inesperado receso significó un alivio para la gran mayoría de los competidores luego del esfuerzo que supusieron las cinco etapas previas en la Argentina, las cuales resultaron mucho más complicadas y extenuantes de lo que imaginaba la mayoría.
Al hacer un balance del tramo corrido hasta ahora, el español Marc Coma (KTM) dijo que "suponíamos que iba a ser menos complicado de lo que fue, sin dudas fue más difícil que los años anteriores, y si ha sido así hasta aquí, hay que ver lo qué nos espera".
El chileno Francisco "Chaleco" López (Aprilia) fue uno de los que agradeció este día de "semi descanso". "En mi caso ha sido lo mejor, de todas maneras es cierto que te corta el ritmo, y la estrategia", enfatizó.
La competición regresará el sábado con la séptima etapa, un circuito en bucle en Copiapó que sumergirá a los pilotos en el desierto de Atacama. Serán 419 kilómetros cronometrados por pistas arenosas y montañas de dunas.
El domingo será la jornada de descanso.