El hincha, identificado por el Ajax como un joven de 19 años que había bebido, se acercó a Alvarado, quien estaba de espaldas, pero alcanzó a verlo a tiempo para eludirlo y derribarlo. Enfurecido por el intento de agresión inesperada y no provocada, el arquero pateó dos veces al aficionado en el suelo, mientras los guardias de seguridad sacaban al intruso de la cancha, a rastras.
El árbitro Bas Nijhuis expulsó a Alvarado por responder la agresión, y el técnico del Alkmaar, Gertjan Varbeek ordenó que su equipo abandonara la cancha en protesta. "Entiendo que Esteban se defendió, pero caminó hacia el hincha y lo pateó varias veces", argumentó el juez. "Pudo también haberse alejado".
Ajax ganaba 1-0 con un tanto de Gregory van der Wiel, en el partido de los octavos de final del torneo local. Los intentos por convencer a los jugadores del Alkmaar de volver a la cancha resultaron infructuosos. "No se sienten seguros ya en esta situación", explicó el director del club, Toon Gerbrands.
El local se disculpó por el problema de seguridad e informó que el agresor no podrá entrar nunca de nuevo a un partido.
"Tal vez yo hubiera hecho lo mismo (que Alvarado), pero quizás no", confesó el técnico del Ajax, Frank de Boer, un renombrado jugador de la selección holandesa. Pero aclaró: "Emocionalmente lo entiendo".