Tras el alejamiento de Toledo, la izquierda podría distanciarse de Humala

Varios grupos aliados al presidente peruano en el Congreso no quedaron conformes con el nuevo gabinete, al que tildan de "derechista" y "autoritario". El Gobierno argumentó que aspira a una gestión más técnica 

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El mandatario Ollanta Humala renovó a 11 de sus 19 ministros inmediatamente después de la renuncia del primer ministro el sábado, sembrando incertidumbre sobre el rumbo político que tomará su Gobierno en momentos que arrecian las protestas sociales contra grandes inversiones mineras. La renovación disgustó a legisladores oficialistas  izquierdistas, así como también al mayor socio político del Gobierno, el ex mandatario Alejandro Toledo, quien anunció su distanciamiento del presidente debido a lo que consideró una "militarización" en el Ejecutivo.

La nueva figura que ha despertado mayor inquietud es el designado primer ministro Oscar Valdés, un militar retirado que viene de ejercer la cartera del Interior y a quien Humala autorizó usar soldados para ayudar a policías a restablecer el orden público durante las recientes protestas, medida considerada la más enérgica desde que asumió en julio.

Fuertes protestas contra el sector minero, uno de los pilares de la economía peruana, llevaron a la estadounidense Newmont Mining a suspender el desarrollo de un proyecto  de oro y cobre valorado en 4.800 millones de dólares. Luego, tras la mayor presencia de fuerzas de seguridad, las manifestaciones se calmaron pero la actuación del Gobierno dejó latente un malestar al no haber incentivado a un profundo diálogo.

En sus primeras declaraciones como jefe de gabinete, Valdés afirmó que Humala renovó a su equipo en busca de un gabinete "más gestor y más técnico" para hacer menos política. Pero por otro lado rechazó que sus ministros emprenderán una línea dura. "Los inversionistas extranjeros deben estar muy tranquilos y deben seguir apostando por el Perú, porque es un país que cada día se va a manejar más eficientemente", afirmó a periodistas.

Humala, también militar retirado, ha prometido llevar adelante planes de inclusión social con políticas moderadas, en un giro de timón luego de que se apartara de políticas radicales de izquierda tras asumir el poder.

Poco espacio de concertación

El legislador Javier Diez Canseco, un socialista que integra la alianza del partido nacionalista de Humala en el Congreso, sostuvo que "la situación en el Congreso es alto  compleja" tras la amplia renovación del gabinete. "Con el cambio, el espacio de concertación se ha reducido notoriamente", afirmó el influyente líder de izquierda de las filas del partido gobernante.

Humala tiene pendientes en el Congreso importantes iniciativas como la reforma laboral, en el sistema de pensiones y una reforma tributaria, este último vital para elevar la recaudación de impuestos que financien programas sociales.

Pero ya en la renovación del gabinete, Humala dejó de lado a dos ministros del partido de Toledo, cuyo apoyo le da la mayoría al partido oficialista en el fragmentado Congreso peruano de 130 parlamentarios. "Está fuera Toledo y la alianza que llevó al poder (a Humala), asimismo buena parte de la filas de izquierda, de movimientos regionales, también están fuera", resumió Diez Canseco.

El mandatario cambió a ministros que habían tenido controversias en sus carteras, como el de Energía y Minas, un sector clave para la economía local que planea inversiones de 50.000 millones de dólares en los próximos años. Pero mantuvo al clave ministro de Economía, Luis Castilla, un tecnócrata amigo del mercado que dio continuidad a una  política que ha sostenido a Perú con altas tasas de crecimiento, pero con una pobreza que alcanza a un tercio de su población.

Aliados marcan distancia

La clase sindical del país, que apoyó fuertemente la campaña electoral de Humala, también marcó distancias del Gobierno. "Esperamos que en los próximos días dé a conocer si va a respetar o no los cambios democráticos por las que voto el pueblo mayoritariamente", dijo el líder del mayor gremio de sindicatos del país, Mario Huaman. "Consideramos que ahora que hay un viraje a la derecha es probable que no se cumpla los compromisos", agregó.

En contraste, el partido de la ex candidata presidencial Keiko Fujimori y rival de Humala de las recientes elecciones salió a defender el cambio de gabinete y afirmó que "apostara por la gobernabilidad" del país. "Es cierto que va perder apoyo en algunos sectores, pero va a ganarlo en otros", señaló la política liberal cuyo padre, el ex presidente Alberto Fujimori, está preso por violación a los derechos humanos.

Analistas afirman que el partido de Fujimori podría estar buscando un acercamiento con el Gobierno porque tiene planes de solicitar a Humala un indulto humanitario a favor del ex mandatario, cuya salud se ha empeorado en prisión.

"Los que insultaron y vejaron a Humala hoy están felices en el poder y la izquierda que lo apoyó es alejada de mala manera", comentó Juan Sheput, asesor político del ex presidente Toledo.

En la jornada, los mercados financieros peruanos bajaron debido principalmente a factores externos como los persistentes temores sobre la crisis en Europa, dejando de lado la amplia renovación en el gabinete peruano el fin de semana. La bolsa limeña caía un 1,3 por ciento y la moneda peruana, el sol se depreció un 0,11 por ciento.