River, ante el maleficio del Monumental en el peor año de su historia

El equipo de Nuñez necesita ganarle a Patronato para cerrar con una leve sonrisa un 2011 negro. Para ello tendrá que cortar una racha negativa increíble en su estadio, donde ganó apenas un partido en los ocho últimos meses. Una multitud irá en busca de una alegría

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 DyN 162
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 Nicolás Stulberg 162
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La marca del descenso dejó una herida tan profunda, que varios magullones quedaron en simple anécdota; sin embargo, no cicatrizaron y hoy se convierten en motivo de preocupación.

El ejemplo más notorio es el maleficio que sufre River en el estadio Monumental, dónde sólo pudo ganarle a Chacarita (1-0, gol de Juan Manuel Díaz) en su debut en la B Nacional. Es cierto que tuvo una larga travesía por Huracán y San Lorenzo por la suspensión del Antonio Vespucio Liberti. Pero antes de ese triunfo, la última sonrisa la había conseguido ante Banfield, el 9 de abril de este año, cuando se impuso 1-0 con tanto de Mariano Pavone.

Sí, la alegría ante Chacarita fue la única que tuvo River en su estadio en los ocho últimos meses. Para colmo, desde que volvió a jugar en su casa tras la suspensión del Monumental, cayó ante Atlético de Tucumán y empató con Rosario Central.

El diagnóstico es evidente: a River sufre horrores la presión de su gente y por eso no consigue ganar en Nuñez. Para colmo, mañana el escenario estará a full habilitado para esta ocasión con un aforo de 61.321 personas.

De visitante, "El Millonario", que viene de una derrota ante Boca Unidos pero obtuvo cuatro éxitos y tres empates, no siente tanta tensión como en el Monumental, porque los hinchas riverplatenses que van al interior a ver al equipo de Matías Almeyda lo observan con admiración y le hacen sentir cariño.

En cambio, a Nuñez el simpatizante concurre angustiado, avergonzado por la impensada situación que es estar en la B Nacional y por más que se hable del conocido "aguante", el público lo quiere ver ganar y con facilidad, un acontecimiento que no se concreta seguido.

Por eso, el peor rival de River en el Monumental, es River. Por más que Patronato le oponga un esquema conservador y aguarde el error ajeno más que el acierto propio, los jugadores "millonarios" lucharán contra los nervios y la ansiedad que les provoca el murmullo de una multitud de hinchas que quieren el cuarto gol antes que el primero.