Marta Yegorovman contó que hace dos años escuchó un ruido como de una explosión en el frente de su casa, en Petrozavodsk, en la parte Oeste de Rusia.
Cuando salió a ver qué había ocurrido, se encontró con restos de metal arrugado entre llamas y, cerca de los vestigios de lo que podría ser un artefacto volador, un extraterrestre en el suelo. La criatura se encontraba en un traje espacial, del cual se desconoce el paradero.
La mujer rusa señaló que logró mantener al ser del espacio en buen estado debido a que se está envuelto en plástico y fue preservado en un congelador durante dos últimos años.
Los privilegiados que pudieron ver al pequeño ser lo compararon con Jabba The Hutt, de la Guerra de las Galaxias, y Pegajoso, de los Cazafantasmas. Lo más escépticos señalan que es un vegetal en descomposición.
La Academia de Ciencias de Karelia ya está investigando la historia y el experto en ovnis Michael Cohen señaló que "aunque esto podría ser una broma elaborada, la posibilidad de que sea un extraterrestre genuino no debe ser descartada".