El CAC 40, índice que mide la evolución bursátil de las mayores empresas galas, acumula ese porcentaje de pérdida en las últimas once sesiones, un valor muy cercano al 20% que define un crack de la bolsa.
Aun así, las opiniones divergen y los analistas dudan sobre el lenguaje a utilizar, según informa el diario económico Les Échos. La prudencia es lógica, considerando la volatilidad que impera en los mercados. Y la cobardía del capital.
Para muchos, lo sucedido en la Bolsa de París -y en otras- en estos días podría asimilarse a un crack. Sin embargo, la mayoría prefiere todavía hablar de "baja marcada o importante". Otros agregan un calificativo que suaviza el término: crack larvado o crack rampante.
Los puristas del lenguaje financiero consideran que el término crack sólo puede aplicarse a una baja superior al 10% en una sola jornada. Otros, más flexibles, creen que una caída del 20% en un período breve -cuya duración exacta no precisan- bastaría para usar la "mala" palabra. Francia, como se dijo, acumula una caída de 19% de su CAC 40 en 11 días.
Les Echos hace un recorrido por anteriores cracks bursátiles, ya fijados en la historia. Por ejemplo, durante la crisis de 1929, el Dow Jones perdió 40% de su valor en 22 días. El 19 de octubre de 1987 ha quedado como una jornada memorable para los traders que la llaman "El Crack": el Dow Jones cayó 22,6% en un solo día, el CAC 40 parisino un 9,64%.
Los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York llevaron al cierre de Wall Street. Pero las plazas europeas también acusaron el impacto con una caída de 7,39% en París aquel 11 de spetiembre de 2001.
Finalmente, la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, tras el estallido de la crisis de las hipotecas, tuvo algunas sesiones de fuertes caídas como la del 10 y el 25 de octubre, que cerraron con caídas del 8,07% y del 4,8% respectivamente para el CAC 40.