Perú destina el 1% de su PBI a pagar una reforma agraria de hace 40 años

La idea es honrar las deudas del Estado con unos 5 mil hacendados que perdieron sus propiedades durante el gobierno socialista de Juan Velasco. Costará US$ 1.000 millones

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El Congreso de Perú aprobó en la noche del lunes un proyecto de ley para pagar finalmente los bonos de una reforma agraria realizada hace 40 años. La norma autoriza a que el Ministerio de Economía realice un canje de deuda que equivaldría a cerca del 1 por ciento del Producto Interno Bruto de Perú, con lo que se pondría fin a las cientos de demandas que exigen que se honren los bonos. Sin embargo, legisladores del Partido Nacionalista del presidente electo, Ollanta Humala, dijeron que esto genera una "bomba de tiempo" para el próximo gobierno.

El mandatario Alan García -quien en el pasado reconoció la importancia de cancelar la deuda- podría promulgar la norma antes de que ceda el poder el 28 de julio a Humala, dijo a la agencia Reuters un tenedor de un bono.

Si la promulga, el Gobierno canjearía los bonos agrarios a través de la emisión de nuevos papeles soberanos, precisó un comunicado del Congreso.

"La norma aprobada autoriza al Ministerio de Economía a emitir bonos soberanos hasta por el valor de los bonos de la deuda agraria actualizada, la cual se vencerá dentro de 30  años", detalló. Ese mecanismo no generaría un mayor gasto fiscal en los presupuestos anuales.

El Ministerio de Economía estará a cargo de acreditar, certificar y canjear los papeles, cuyos tenedores tendrán hasta el 31 de diciembre del 2015 para solicitar la actualización de su deuda, agregó el comunicado.

Un abogado de un tenedor dijo a Reuters que, si la norma recibe el visto bueno de García, el proceso de canje debe ser iniciado 30 días después de su entrada en vigor.

Un agrio capítulo

Los bonos originales fueron emitidos en 1970 en una controversial reforma agraria durante el gobierno del general Juan Velasco, y entregados a los grandes hacendados cuyas tierras fueron expropiadas por el Estado.

Más de 5.000 propietarios sufrieron la confiscación de sus haciendas por parte del régimen militar de corte socialista que gobernó el país sudamericano entre 1968 y 1980. Pero la reforma fracasó y luego de varias crisis políticas y económicas, incluyendo una hiperinflación, muchos hacendados no pudieron cobrar sus papeles.

Algunos, cansados por años de litigios, han vendido sus derechos a fondos de inversión de mercados emergentes como Gramercy, con sede en Connecticut. Otros tenedores, como el Banco de Crédito, cabeza de uno de los grupos económicos más poderosos del país, mantienen demandas en contra del Gobierno peruano.

Existen discrepancias sobre el monto adeudado, pero el ministro de Economía, Ismael Benavides, dijo hace unos meses que los bonos ascenderían a unos 4.000 millones de soles (unos 1.400 millones de dólares).

Si bien Perú obtuvo el grado de inversión por las principales agencias calificadoras del mundo en los últimos años, aún tiene varias deudas internas por saldar. De hecho, en octubre pasado, los peruanos aprobaron un referéndum que obliga al Gobierno a pagar a las personas que contribuyeron con un fondo de vivienda conocido como el Fonavi.