El escándalo de las escuchas ilegales de News Corp cruza el Atlántico

El presidente de Dow Jones, Les Hinton, renunció el viernes después de haber sido blanco de las críticas por el espionaje ocurrido cuando lideraba el grupo empresario del magnate Rupert Murdoch

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Hinton era director general de la filial estadounidense de Dow Jones, que publica The Wall Street Journal, periódico que también dirigía. Se desempeñó entre 1995 y 2007 como presidente de la filial británica del grupo News International, cuya directora general, Rebekah Brooks, dimitió el viernes como consecuencia del escándalo por las escuchas telefónicas en el tabloide News of the World.

"Les y yo hemos estado en un extraordinario viaje juntos por más de 52 años", dijo Murdoch. "Que este pasaje haya llegado a un final inesperado, profesionalmente, no personalmente, es motivo de mucha tristeza para mí". "News Corporation no es Rupert Murdoch", dijo. "Se trata de la creatividad y el esfuerzo colectivo de muchos miles de personas en todo el mundo, y pocos han dado más a esta empresa que Les Hinton", agregó.

Murdoch pidió perdón el viernes a la familia de una adolescente asesinada, Milly Dowler, uno de los casos en los que hubo escuchas telefónicas ilegales en Gran Bretaña, en un intento de desactivar la crisis que enloda a su imperio mediático.

Sin embargo, el magnate australiano no pude detener el escándalo, que ahora cruzó el océano y se instaló en los EEUU.

El fiscal general de los Estados Unidos, Eric H. Holder, dijo este viernes que su departamento está analizando las actividades de News Corporation, ante la sospecha de que algunos periodistas pudieran haber intervenido los teléfonos de víctimas de los atentados del 11-S, como hicieron con personajes públicos y gente corriente en Reino Unido.

Holder, quien habló este viernes por primera vez sobre el escándalo en Australia, donde participaba en una reunión internacional, afirmó que ha respondido a la petición de varios miembros del Congreso que habían solicitado una investigación. "Ha habido miembros del Congreso de los Estados Unidos que nos han pedido que investiguemos las denuncias y estamos avanzando en ese sentido con las agencias responsables y organismos competentes federales en los Estados Unidos", dijo Holder.

Sus declaraciones se producen después de que el FBI confirmara el jueves que había empezado una investigación previa, aunque todavía no ha sido calificada como formal. Según indicó a EFE una fuente de la oficina federal, de momento están revisando la información para analizar los hechos y determinar, junto con la Oficina del Fiscal General, si se violó alguna ley federal.

Esta semana, después de que las acusaciones salieran a la luz, varios miembros del Congreso, tanto republicanos como demócratas, pidieron a Holder que investigara las actividades de News Corp, que en los EEUU posee además del Wall Street Journal, el sensacionalista New York Post y el canal de televisión Fox News.

En una comparecencia pública, el influyente senador demócrata de Virginia Occidental, Jay Rockefeller, instó a las autoridades a investigar a la compañía para "asegurar que no se ha violado la intimidad de ciudadanos estadounidenses". "De acuerdo con informes recientes, periodistas que trabajaban para News of the World solicitaron a un policía de Nueva York el acceso a los archivos telefónicos de las víctimas del 11-S correspondientes a los días anteriores a los ataques", señaló.

Rockefeller envió, además, una carta al fiscal general en la que advirtió que "si las alegaciones son ciertas, podrían constituir una violación de la Ley de Prácticas Corruptas Extranjeras", que prohíbe los pagos, tanto en los EEUU como en el extranjero, con intención de influir en cualquier acto o decisión de un funcionario estadounidense o de otro país.

A la petición del senador, se unió la del congresista republicano por Nueva York Peter King y presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, que pidió una investigación en una carta dirigida al director del FBI, Robert Muller. "Es repugnante pensar que los miembros de los medios de comunicación trataran de comprometer la integridad de un funcionario público para obtener beneficios financieros en el ejercicio del periodismo amarillista", dijo King.

Los senadores demócratas por Nueva Jersey, Robert Menéndez y Frank Lautenberg, también enviaron sendas cartas a Holder solicitando que se aclaren los hechos.

En el Reino Unido, el espionaje cometido por News of the World -que publicó su última edición el pasado domingo-, ha desatado un gran escándalo, tras conocerse que algunos de sus objetivos fueron la reina Isabel II y el exprimer ministro británico Gordon Brown.

La trama de las escuchas se descubrió en 2007 en una investigación interna del grupo News International (NI), aunque no se informó a las autoridades hasta junio pasado, algo que Murdoch y su hijo, James, tendrán que explicar en una audiencia ante el Parlamento Británico el 19 de junio.

El último golpe que ha tenido que encarar Murdoch ha sido el anuncio de la dimisión de Rebekah Brooks, la mujer de confianza del magnate de prensa en el Reino Unido, como consejera delegada de News International, quien será sustituida por Tom Mockridge, consejero delegado de Sky Italia, la plataforma digital de Murdoch en ese país.

Tras la dimisión de Brooks, News International informó que este fin de semana pedirá disculpas a los británicos por las escuchas a través de avisos a toda página en los periódicos nacionales. Sin embargo, el daño ya está hecho y la prensa estadounidense reflexiona sobre la diferencia "ética" y de "calidad" de sus pares británicos.

"Se dice de los Estados Unidos y Gran Bretaña que son dos países separados por un idioma común. Esta semana, el escándalo de escuchas telefónicas que afectó al imperio mediático de Murdoch, deja también claro que los dos países están también separados por medios de comunicación muy diferentes", indica el diario Washington Post.