La psicosis por el pepino hunde a España

Nueva crisis en un país azotado desde varios frentes. La muerte de 16 personas en Alemania por consumir sus pepinos causa un golpe a la economía. Europa cierra fronterasmientras 70 mil empleos corren peligro

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 Reuters 162
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A la vez que comenzaba un conteo exasperante de fallecidos en Alemania por el consumo de pepinos procedentes de España, el Gobierno de la canciller Ángela Merkel lanzó a la primera el dónde, el cómo, el cuándo y el porqué de esa contaminación tan dañina que ya ha causado más de 1.400 afectados.

La respuesta de todas esas preguntas apuntaban a España. La semana pasada, la senadora de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Stoks, dio la voz de alarma y achacó a una partida de pepinos españoles el origen de esta enfermedad que ya ha causado complicaciones renales serias a unas 300 personas. Este martes volvió a comparecer ante la prensa para matizar su acusación e indicó que dos de las cuatro muestras tomadas de los pepinos españoles no coinciden con la variante encontrada en las heces de los pacientes. "La fuente (del brote infeccioso) aún no ha sido identificada".

Aun así, no quiso retractarse de las declaraciones que vertió la semana pasada porque señaló que en los pepinos españoles había "patógenos de riesgo para la salud humana que había que hacer públicos".

Lo único cierto, por ahora, es que la fuente de la contaminación parece ser una cepa muy virulenta de la bacteria Escherichia coli (E. coli), que afecta al sistema nervioso y causa insuficiencia renal, además de diarrea y sangre en las heces.

De las 16 personas que hasta ahora han fallecido por la bacteria E. coli, todas son alemanas, menos una suiza que había viajado al país hace unos días. También se ha localizado un caso grave en España, pero la persona había visitado esa zona recientemente.

El brote infeccioso se ha localizado en el norte de Alemania, en la zona de Hamburgo, y según las autoridades, no puede ser considerado una epidemia. Pero ha sido demasiado tarde para España: desde la semana pasada, Alemania ha prohibido la importación de cualquier fruta y hortaliza procedente de Almería o Málaga (en Andalucía) y eso ha desencadenado un efecto dominó en el resto de Europa.

"Estamos evaluando las pérdidas en 200 millones de euros semanales" dado que "cada día estamos tirando cientos de toneladas de productos", han dicho desde la Federación Española de Productores-Exportadores de hortalizas y frutas (Fepex). La organización denunció que han dejado de comprarse, en pleno comienzo de temporada, todas las verduras y frutas que España exporta.

Se calcula que la producción de frutas y hortalizas representa el 2% del PIB español, un sector que genera una ganancia de US$ 23 millones anuales. "España exporta al año 450 millones de kilos de pepinos y nunca hemos tenido problema ni fuera ni dentro de España" añadieron desde la Federación. "Todos los problemas que hay ahora con el pepino están conectados con Alemania y con una zona muy específica, Hamburgo".

El daño a la economía española se hará notar en muy poco tiempo, dado que Andalucía, región de donde provenía la partida de pepinos, exporta el 36% de su producción a Alemania. Los efectos en el empleo, ya de por sí precario, también pueden ser devastadores: están en peligro 70 mil empleos, según cálculos de Cooperativas Agro-alimentarias.

Frunet Brio, la empresa en cuyos pepinos se encontraron el pasado jueves trazas de contaminación bacteriológica, ha sido acusada de provocar el origen infeccioso por un envío de 900 kilos de pepinos que salió de sus almacenes el 12 de mayo. La compañía se defiende con dos argumentos: primero, que su mercancía llegó un día después de que fuera hospitalizada la primera víctima mortal infectada por la bacteria E. coli. En segundo lugar, indican que el 16 de mayo su comprador les avisó por correo electrónico que la mercadería había caído al suelo en el mercado de Hamburgo y que iban a tratar de recoger una parte "bajo su responsabilidad". "Lo tenemos por escrito. Cuando esto ocurre, no se puede garantizar la custodia del producto alimentario", dijo el vocero de Frunet Bio Javier López.

También la confederación de agricultores de Schleswig-Holstein habla de "daños disparatados" para los agricultores alemanes, "que no venden ni una lechuga". Pero la peor parte se la lleva España, que ya se enfrenta a un panorama desolador: tiene más de 5 millones de desempleados, casi uno de cada dos jóvenes no tiene trabajo y centenares de miles de familias se encuentran en peligro de desahucio. A ello se une el varapalo político que ha recibido el PSOE en las pasadas elecciones municipales y legislativas, que han dejado casi todas las regiones y las principales ciudades del país bajo el control del principal partido de oposición, el Partido Popular (PP).

Tampoco hay que olvidar la sacudida social y política que supone el movimiento 15-M, integrado por miles de personas que desde hace dos semanas acampan en la Puerta del Sol madrileña y en otras urbes españolas para reclamar un cambio de sistema.