Leonardo DiCaprio "pujó por dos Picassos, pero estaba claro que lo que quería era el Dalí", declaró al diario New York Post una galerista que asistió a la subasta del miércoles por la noche. Rachel Stekson contó que cuando el actor de Titanic logró hacerse con la obra "estaba como diciendo «¡bien!»".
Chevaliers en parade tenía una valoración inicial de entre 1,2 y 1,8 millones de dólares y fue pintado durante el exilio del catalán en los Estados Unidos. Representa una escena bélica en la que se puede ver a un hombre a caballo con una lanza tratando de alcanzar una esfera que simboliza el mundo.
Según describe la casa de subastas en su página web, en el cuadro, "un brazo femenino con un brazalete se extiende desde un lateral en una misteriosa figura andrógina, con apariencia de esfinge, cuyos extensos ojos sonríen de forma que pueden estar bendiciendo lo que ven o estar simplemente perplejos ante la beligerante empresa que tienen entre manos".
DiCaprio ya posee una pieza del artista de origen puertorriqueño Jean-Michel Basquiat (1960-1988) en su colección de arte, a la que ahora se agrega este cuadro de Dalí, según el diario neoyorquino.