"Aunque Bin Laden esté muerto, Al Qaeda no lo está. Los terroristas casi con seguridad intentarán vengarlo, y debemos, y lo haremos, mantenernos vigilantes y resueltos", dijo Panetta en un breve comunicado a la prensa.
Previamente, un alto funcionario estadounidense había indicado que la operación en la que Bin Laden fue muerto en Abbotabad, 60 kilómetros al norte de Islamabad, fue supervisada por Panetta y otros prominentes cargos de los servicios de Inteligencia desde una sala de conferencias en la sede de la CIA, en Langley, Virginia.
"Cuando se supo que la operación había sido un éxito, los responsables de la CIA en la sala de conferencia rompieron en un prolongado aplauso", precisó el funcionario.
Osama Bin Laden, el terrorista más buscado de la historia, fue abatido por fuerzas americanas en un operativo llevado a cabo en la guarida fortificada donde se escondía junto a su familia, y su cuerpo arrojado al mar.