T-Mobile es una de las grandes compañías que encontraron la veta publicitaria en un recurso tan under como efectivo: el marketing viral.
El gigante de la telefonía celular ya había logrado convertir en un boom del boca en boca sus anteriores comerciales: The T-Mobile dance y The T-Mobile Sing Along, ambos basados en la técnica del flashmob.
Ambos eventos, multitudinarios y efímeros aunque no tan espontáneos se convirtieron en suceso mundial.
En esta ocasión, y aprovechando el furor y las expectativas por la inminente Boda real británica, los creativos de T-Mobile aprovecharon para recrear el evento (y la corte, con los novios y el principe Harry incluído) según su óptica.
El spot, musicalizado por la agrupación de pop británica East 17 ya se sumó a la lista de aciertos virales de la compañía.