La empresa Tepco infomó que en aguas marinas próximas a la central nuclear de Fukushima se detectó un nivel de yodo radiactivo 7,5 millones de veces superior al límite legal (un primer análisis apuntó a 5 millones), mientras que el cesio-137 lo excede en 1,1 millones de veces.
Una muestra recogida el lunes 4 de abril en un área marina próxima al reactor 2 de Fukushima reveló una concentración de yodo-131 de 200.000 becquerelios por centímetro cúbico.
Los análisis también mostraron una presencia de cesio-137 que superaba el límite legal en 1,1 millones de veces, según fuentes de Tepco citadas por la televisión pública NHK.
Mientras el yodo-131 tiene una vida media relativamente breve, de ocho días, el periodo de semidesintegración del cesio-137 es de 30 años.