Los ojos del mundo están puestos en Libia, donde los aliados de la OTAN no pudieron consensuar un único nombre para la operación militar. Códigos secretos, azar y un poco de poesía castrense influyen en las particulares designaciones.
Los estadounidenses eligieron Odisea del Amanecer. Usan un sistema computarizado creado en 1975 para elegir los nombres de las operaciones. Es puro azar.
El sistema ofrece grupos de dos letras para combinar. El Comando Africa de los EEUU -a cargo de Odisea del Amanecer- optó entre JF, JZ, NS, NZ, OA, OF. De los miembros de los altos comandos surgen las ideas hasta que se consensúa un nombre.
Sin embargo, hay límites a la creatividad de las Fuerzas Armadas de los EEUU. Hay reglas estrictas como no expresar hostilidad ni ofender el buen gusto o a un determinado grupo social. Tampoco se debe parecer a una marca registrada ni ser exótico.
Los franceses se inclinaron por Operación Harmattan. Significa viento seco de Africa.
Los británicos escogieron ELLAMY, todo con mayúscula. El ministerio de Defensa del país aclaró que fue designado de manera azarosa por un programa de computación. No significa nada ni tiene relación con nada.
MOBILE, también con mayúscula es el nombre canadiense para que Libia recupere su libertad. En este caso hay una explicación. La letra m es porque la operación está en la zona del Mediterráneo. La palabra se entiende en los dos idiomas predominantes del país, en inglés y el francés.
Las Fuerzas Armadas de Bélgica, Dinamarca, Noruega, Grecia, Italia, España y Qatar también participan de las intervención militar en Libia, pero designaron a su movimiento de tropas con un nombre.