La cifra a imprimir será más del doble que lo impreso durante todo el año pasado, cuando la cifra llegó a casi 400 millones. El número resulta de calcular no sólo la necesidad de nuevos billetes sino también la de reemplazar billetes rotos.
El BCRA planea para el 2011 una política de renovación de billetes deteriorados, principalmente de $ 2 y $ 3 por ser los más usados por el público y los que se encuentran en peor estado.
Cabe destacar que lo que no pueda abastecer, el Central lo contratará por afuera. En ese sentido se acudirá a la UTE, formada entre la Casa de Moneda local y la de Brasil y para el excedente se contactó a la Casa de la Moneda de Chile para que elabore un presupuesto y que tiene la particularidad de abastecer a Uruguay, Guatemala, Venezuela, República Dominicana y El Salvador, pero no a Chile, ya que la última licitación la ganó una empresa australiana y otra europea según informa el diario El Cronista.
Otras de las alternativas que se baraja en el Palacio de Hacienda es realizar un joint venture con la Casa de la Moneda de Brasil para alquilar o comprar máquinas especiales de impresión que potencien tecnológicamente la capacidad de la Casa de la Moneda local.