denunció Carlos luego de un largo recorrido por los locales de indumentaria masculina de un conocido centro comercial.
confiesa indignado, y jura y perjura que no se considera una persona gorda, simplemente con algo de panza por la falta de ejercicio físico.
El problema de los talles no es ninguna novedad. Sin embargo, en un país que prácticamente le impone a sus habitantes la delgadez,
?Después de recorrer por lo menos seis locales encontré una que me quedó bien, pero fue casi una odisea. Así no da gusto salir de compras?, continuó la víctima, quien además denunció que las remeras son ajustadas como un guante y las camisas tienen "cintura de avispa".
?Hay una ley en la provincia de Buenos Aires que no contempla a los hombres, sólo a las mujeres, y en la Ciudad es para ambos sexos, pero aún no está reglamentada. Pero además,
explicó Sandra González de Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina.
Y agregó: ?En este país tenés que ser una
para poder comprarte ropa, si sos alto tenés problemas, pero si sos bajo también tenés problemas.
Hay lugares que directamente te dicen: ?talle para vos no tenemos??, señaló.
González aseguró que cada vez hay más denuncias al respecto y que cada año las prendas vienen más pequeñas ?Si mirás una remera que te compraste el año pasado y la comparas con una igual de este año en la misma marca, es más chica?, aseguró.
Hacer más variedad de talles requiere más presupuesto, por lo que para abaratar costos, achican la moldería, según González.
Para Mariano Rodríguez Giesso, dueño de la marca que lleva su nombre, uno de
?Hoy la tendencia es usar la ropa un poco más al cuerpo, inclusive los pantalones son más angostos. Pero obviamente no hay que exagerar, debería ser un cambio muy sutil y respetar la masculinidad y
, que, en definitiva, sabemos que también será temporal?, destacó.
En distintos locales, las vendedoras admitieron que son una problemática constante las quejas en relación a los talles y que son muy pocas las marcas que ofrecen variedad de números.
En tanto, Oscar Pérez Larumbe, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria explicó que la solución de fondo
?Así trabajan los grandes centros de moda mundiales, que actualizan sus estudios antropométricos para responder a las necesidades concretas de su mercado?, detalló y además coincidió con González al remarcar que se debe trabajar a nivel nacional,
?Actualmente, las marcas de hombre fijan sus talles basados en normas internacionales o con criterio propio, ya que no están contemplados en la Ley de Talles de Provincia de Buenos Aires. Sí se prevé la inclusión de hombres y niños en la Ley de Talles de la Ciudad de Buenos Aires?, concluyó.
Giesso explicó que los talles no deberían cambiar, dado que están relacionados con una medida concreta del cuerpo.
El talle de una camisa se basa en la medida del cuello. Un 42 significa que el cuello mide 42 centímetros.
Según comentó, cuando la ropa está marcada con medidas genéricas como M, L o XL, se presta más a la interpretación de cada marca sobre la referencia del talle.
Cada talle representa dos medidas: una camisa XXL representa los talles 45 y 44; una XL, 43-42; una L, 41-40 y una M, 39-38. ?Las demás relaciones de medida de una prenda corren por decisión de quien las diseña, pudiendo entonces ser más o menos amplias y más o menos largas. Pero que quede claro: un pantalón 46 debe tener 92 centímetros de cintura?, sostuvo.
En tanto, la talla del pantalón mide el 50% del la cintura y el de un saco mide el 50% del pecho medido por debajo de las axilas.