Cómo se vivió el "Black Friday" en Miami

En el paraíso de las compras, la gente acampó en las puertas de los centros comerciales a la espera el mejor día del año para el shopping. El consumismo frenético y la batalla de las firmas. ¿Quién da más?

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 Reuters 162
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Una multitud de consumidores de todo el mundo se congregó en las puertas de los centros comerciales norteamericanos con el objetivo de reventar tarjetas de créditos y arrasar con los descuentos que las marcas realizaron en todo tipo de productos para estimular las ventas las semanas previas a las Fiestas.

El Black Friday, el viernes siguiente al Día de Acción de Gracias o ThanksGiving Day que marca el inicio de las compras navideñas, volvió a generar todo de situaciones impensadas: gente que pasó noches enteras acampando en las inmediaciones de los grandes malls a la espera de que abran sus puertas, peleas absurdas por un saco o por un pantalón y algún que otro incidente porque alguno dejó ?colar? a un amigo o evadió la fila de la caja.

En el Dolphin Mall, que como otros grandes almacenes adelantó su horario de apertura, la gente comenzó a arribar desde temprano. ?Llegamos entre los diez primeros?, aseguró en la víspera del Viernes Negro Therese, una norteamericana que arribó con su pareja en busca de ofertas. ?No nos vamos a volver locos. Venimos con cautela a comprar desde tecnología hasta ropa y juguetes para nuestros chicos?, añadió.

Una compradora argentina, de las tantas que viajan especialmente para esta fecha, comentó que hubo más gente que en el 2009. ?Ya nos habían anticipado que, como la economía está repuntando, el consumo iba a ser mucho mayor?, sostuvo al tiempo que juró haberse preparado psicológicamente para una jornada de shopping frenético, capaz de enloquecer a cualquiera.

Algunas rebajas
Una vez adentro del centro comercial, el panorama se tornó aún más impresionante. Como si en una típica película ?pochoclera?, hordas de personas caminaron de un lado al otro con carritos de supermercado o, en su defecto, bolsas y más bolsas. Algunos se hicieron un recreo para comer y descansar las piernas aunque otros prefirieron no perder el tiempo y picar algo al paso.

A diferencia de las rebajas argentinas, que suelen prometer más de lo que liquidan, en el Black Friday norteamericano las ?sales? son auténticas y tentadoras al ojo de cualquier consumidor: los descuentos arrancan en un tímido 40% y alcanzan el 80 por ciento.

Los carteles dando a conocer los descuentos y las promociones empapelaron las vidrieras. Además, hubo más personal que de costumbre atendiendo las cajas y probadores que, sin perder el buen humor, evitaron lo que hubiera sido un auténtico caos.

?Todo está on sale?, anuncia una de las vendedoras de Gap desde la puerta dándole la bienvenida al público dándole grandes bolsas para que vayan guardando los ítems a comprar. Casi todo el local tuvo descuentos del 40% y hubo algunas prendas que ya estaban en ?clearance? y ahora alcanzaron el 60%. Remeras a 7 dólares, jeans a 25 y sweaters de hombre y mujer a 15.

En Macy´s, una de las grandes tiendas que, al igual que otras firmas, dio a conocer sus ofertas los días previos a través de folletos y anuncios publicitarios, hubo liquidación en todos sus rubros: vajilla, electrónica, juguetes y ropa para adultos y niños. Se realizaron liquidaciones, por ejemplo, de sweaters de Calvin Klein o, quien compraba un pijama para chicos, se llevaba otro gratis. En calzado se destacó la propuesta de botas de Nine West, que pasaron a costar menos de la mitad. El equipaje de diseñador sufrió rebajas del 70% (un set de cinco valijas que valía u$s200 el viernes se vendió a u$s50) y las princesas de Disney que en la Argentina cuestan un dineral, en Macy´s se remataron a cinco dólares.

Tommy Hilfiger, una de las marcas preferidas por los argentinos que adoran llevar las clásicas chombas o camisas con la banderita en color rojo, blanco y azul, puso todo su stock con una rebaja del 40%. En la sucursal del Dolphin Mall las filas se hicieron eternas y hubo que esperar alrededor de 45 minutos para pagar. En el mismo centro comercial la marca tiene su versión ?clearance? donde los precios fueron casi disparatados: sandalias masculinas y femeninas a siete dólares, sweaters a diez y musculosas tejidas a 12.

Sport Authority, tienda de ropa y material deportivo, tuvo promociones que enloquecieron al público. Durante sólo algunas horas, quienes compraban un par de zapatillas se llevaban otro a mitad de precio. Las bicicletas fijas sufrieron un descuento del 50% y los metegoles de mesa se agotaron rápidamente ya que se vendían a cien dólares (el descuento fue del 70%). Los amantes del golf estuvieron de parabienes: una bolsa marca Tommy Armour tuvo un descuento del 65% (costó 189 dólares).

Toys R Us, considerada ?la? juguetería, donde están prácticamente todos los ejemplares del mundo, decidió dar un verdadero ?batacazo? en el Black Friday. Ya desde semanas antes lanzó una oferta que dio que hablar: una netbook por apenas 79,99 dólares. Las cámaras digitales para niños, por ejemplo, se vendieron a menos de veinte dólares.

Otra de las tiendas departamentales predilectas de los norteamericanos es J.C. Penney, una especie de almacén con marcas como Levi's, American Living, Converse, Liz Claiborne, St. John's Bay, o Sephora. Los sacos para las mujeres tuvieron rebajas de un 70%, se destacaron varios electrodomésticos a nueve dólares y camisas de hombre, de traje y de casual, a menos de diez dólares.

En Old Navy se anunció con bombos y platillos que todo el local estuvp ?on sale?. Los jeans de adultos costaron sólo quince dólares y los de niños, diez. Las camperas y sacos de invierno para toda la familia estuieron a mitad de precio y los pijamas para pequeños, a u$s10. Los sweaters y los chalecos con piel, a 15 u$s.

Los diferentes locales de Walmart abrieron a medianoche. Algunas de sus ofertas: una consola de juegos que antes costaba 388 dólares ahora salió199 y un LCD de 32 pulgadas pasó a costar menos de 200. En este enorme hipermercado que tiene de todo la ropa casi no superó los diez dólares. Algunos DVD´s costaron menos de diez dólares y se vendieron como pan caliente.

Best Buy, que tiene lo mejor en electrónica, hizo grandes ofertas aunque ya había lanzado los días previos la campaña ?Compre temprano, ahorre a lo grande? con importantes descuentos. Por ejemplo, un ?smartphone? marca Droid estuvo a la venta por 99 dólares. Durante el viernes, el público pudo acceder a varios modelos de computadoras con descuentos de 150 dólares, LCD de quince pulgadas a menos de cien dólares o iPods Nano de 8GB a $149.99. Para rematar, la PlayStation 3 de 160GB, a $299.99 y una lavadora y secadora LG a mitad de precio. ?La gente estuvo acamando desde el miércoles. Fue una locura la apertura del local, una cosa de no creer?, aseguró un empleado argentino del local.

Ralph Lauren se adelantó algunos días y arrancó su viernes negro el miércoles 24, con toda la mercadería del local al 40%, lo que provocó larguísimas filas y gente probándose la ropa en medio del local. Algo similar hizo Calvin Klein desde el 24 de noviembre al 28, ofreciendo descuentos en su mercadería de hasta el 50%.

Express, con mayoría de indumentaria femenina y algo de masculina, dividió su viernes a la mitad. De esta manera, quienes llegaban por la mañana tenían un descuento del 40% en la ropa del local y también en las tiendas online. Los que hicieron shopping por la tarde fueron algo más desafortunados ya que sólo accedieron a un descuento del 30%.

Forever 21, una de las marcas favoritas de las teens, fue una de las pocas que no se sumaron del todo al Viernes Negro. Mantuvieron los precios bajos y algunos pocos descuentos específicos (polleras a cinco dólares o tres leggins a diez) y, pese a eso, lograron más público.