Aseguran que en el Sahara hay "estado de sitio"

Así lo aseguró el periodista francés Guillaume Bontoux, quien contó que y la población saharaui tiene "mucho miedo de hablar". "No hay libertad de movimientos para los periodistas", denunció

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El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, se encuentra "en estado de sitio" y la población saharaui tiene "mucho miedo de hablar", afirmó hoy el periodista francés Guillaume Bontoux, del servicio Exterior de Radio Nacional de España (RNE).

Bontoux llegó en la tarde de hoy a Gran Canaria, en las Islas Canarias (España) junto con los activistas españoles Silvia García y Javier Sopeña.



El pasado día 8, las fuerzas de seguridad de Marruecos tomaron por la fuerza el campamento saharaui de Gdaim Izik, en El Aaiún, e impusieron un control informativo férreo.

El periodista, que estuvo retenido por la policía marroquí y luego expulsado, aseguró que El Aaiún se encuentra "en estado de sitio, lo que da idea de la magnitud de la situación, aunque es muy difícil conocerla con exactitud porque existen grandes problemas".



"No hay libertad de movimientos para los periodistas y los saharauis tienen mucho miedo de hablar", indicó.

Guillaume Bontoux explicó que fue interrogado durante varias horas en su hotel en El Aaiún, donde logró entrar como turista, y la policía marroquí le quitó el pasaporte, aunque -añadió- debido a su condición de ciudadano francés, la policía le dispensó un mejor trato.



Silvia García explicó que estaban en el campamento Gdeim Izik cuando la policía marroquí "entró a saco", e indicó que desconoce con exactitud el número de personas fallecidas como consecuencia de las agresiones, aunque "sin duda hay bastantes víctimas entre la población saharaui".


Sopeña y García, miembros de la asociación Sahara Thawra, fueron convocados el sábado por el Gobierno marroquí para "ayudarles a abandonar el territorio nacional", al igual que lo fueron otra activista española, Isabel Terraza, y uno mexicano, Antonio Velázquez.



Tras el asalto al campamento de Gdeim Izik y los posteriores enfrentamientos callejeros entre saharauis y las fuerzas de seguridad marroquíes, Rabat reconoce trece víctimas mortales (once agentes y dos civiles saharauis), mientras que el Frente Polisario da cuenta de 21 saharauis muertos, 159 desaparecidos y cientos de heridos.