Marco Enríquez Ominami se transformó en un referente de la política chilena tras obtener el 20,13% de los votos en la última elección a presidente. Ex diputado, dedicado ahora a dar conferencias, habló con Infobae América sobre el conflicto diplomático que por estos días enfrenta a los gobiernos de Argentina y Chile.

¿Qué le pareció la decisión del gobierno argentino de negar la extradición de Galvarino Sergio Apablaza?

Mala. En Chile hay Estado de derecho. Tenemos varias razones para sostenerlo. Creo que Chile tiene todo el derecho a reclamar por un ciudadano chileno que tiene elementos que lo vinculan con un caso criminal. Dicho esto, Argentina no es el único país que nos niega una extradición en una configuración similar. Suiza hizo lo mismo el 2005 con otro miembro del Frente Patriótico (Patricio Ortiz Montenegro), el mismo partido de Apablaza. El argumento de Suiza fue que había problemas de integridad física para el que se pedía la extradición. Un cambio con respecto a la postura de Argentina de darle asilo político porque en Chile no hay garantías. Pero para ser un verdadero estado de derecho todavía nos faltan cosas. Como una reglamentación más humana con los mapuches, una ley sobre el aborto. La última vez que a Chile le devolvieron a alguien para un juicio fue Augusto Pinochet y la clase política no cumplió con su palabra. No hubo condena, no hubo sentencia. Está mal por parte de Piñera, que ha sorprendido positivamente en muchos temas, que no mantenga la presunción de inocencia de Apablaza. Con este cuadro, repito: fue un error negarle la extradición. La diplomacia debe acotar estos episodios. Y por otro lado, Chile debe analizar por qué nos va tan mal con estos pedidos de extradición.



¿Por qué cree que sucede?

Porque Chile tiene un Estado de Derecho con enormes vacíos. Pero de ahí a decir que en Chile no hay condiciones para un juicio justo, no me parece. Han pasado ya 12 años de democracia. En Chile hay Estado de Derecho.



¿Comparte con Piñera que lo sucedido daña la relación entre Argentina y Chile?

Creo que Piñera ha sido muy prudente. El caso es bien brutal. Argentina le da asilo político a un chileno acusado de asesinar a un legislador chileno.



¿Cuáles deberían ser los próximos pasos de Chile en este caso?

Insistir con el reclamo e insistir con que en Chile hay institucionalidad. Hay libertad de expresión y acceso a la información.



Pero la UDI, que es parte de la alianza de derecha que llevó al poder a Piñera, está presionándolo para que suba el tono de la queja contra Argentina por este caso...

La UDI es importante. Tiene un tercio del parlamento. Es lógico, el asesinado (el senador Jaime Guzmán) fue su líder. Y sucedió en plena democracia. Es muy de fondo. Yo también condeno el asesinato.



¿Qué opina de la gestión Piñera hasta ahora?

Recién desplegó su agenda legislativa. Hasta ahora parece otro gobierno de la Concertación. Ha demostrado niveles de eficiencia pero no sé si alcanza eso para combatir las injusticias de Chile. En Piñera hay que mirar más lo que no dice que lo que dice.



¿Cuáles son las asignaturas pendientes?

Educación, salud, el sistema financiero y la reconstrucción del terremoto. Le ha costado mucho. Hay que cambiar el modelo exportador de cobre, salmón y madera por otro de más valor agregado. Crecimiento económico más gasto social ya no es suficiente.



¿Qué reflexión le merece el fenómeno de los 33 mineros?

Pone de nuevo en cuestión la matriz productiva. Desde mediados de los 90, cuando la minería comenzó a cobrar peso en la economía chilena, han muerto 400 mineros distintos accidentes laborales. Hay que mejorar mucho la seguridad laboral. El Estado debe asumir un rol en investigación y desarrollo que no hacen las empresas.



¿Y el fenómeno social que generaron?

Chile fue noticia mundial dos veces: con la muerte de Salvador Allende y ahora con esta buena noticia. Hay que reconocer que Piñera demostró eficiencia e hizo bien las cosas. Yo hubiera hecho lo mismo.



¿Y el fervor nacionalista cómo se explica?

Soy crítico de eso. Es más grave que el populismo porque anula los verdaderos debates de la sociedad. El peligro es que con lo sucedido nos olvidamos del terremoto y lo precario que es el tejido social en Chile.



¿La vidriera internacional que le dio a Chile el rescate de los mineros confirma que es el país modelo de América Latina?

Por un lado estoy orgulloso de Chile por todos los logros conseguidos. Pero por otro estoy avergonzado de la clase política que impuso un modelo de acuerdo a la receta de recortes del FMI. Quedan muchos temas por resolver. El sistema educativo es una vergüenza, se basa sólo en la oferta y la demanda. La concentración de la riqueza es enorme: el 2,5% de los agricultores controla el 55% del territorio cultivable.