El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, señaló que se decidió "aplicar una medida de intervención con cese de intermediación financiera a Bancoro (...), por problemas de liquidez", al tiempo que garantizó los depósitos de sus 177.115 clientes.
La entidad financiera, que posee 46 sucursales en el país, había sido sometida a medidas administrativas al detectarse los primeros problemas de liquidez, aunque cinco meses después informó de una recuperación parcial luego anulada. Giodani explicó que en septiembre pasado, Bancoro volvió a presentar problemas graves de liquidez los cuales obligaron a ordenar el cese definitivo de su intermediación financiera.
En tanto, el Fondo de Garantías de Depósitos (Fogade), creado por el gobierno para garantizar la devolución de los depósitos bancarios, minimizó el impacto de las órdenes de liquidación de otros bancos, dispuestas por el presidente Chávez.
El mandatario, bajo el mismo motivo, ordenó la intervención estatal de otros siete bancos (ver nota relacionada), siendo el caso más resonante el del Banco Federal, propiedad del empresario Nelson Mezerhane (ver nota relacionada) y sobre quien pesa un pedido de extradicción desde los Estados Unidos "por ladrón" según palabras del jefe de Estado. Sus activos serán vendidos reponer los recursos sacados del Fogade para cumplir con los clientes.
Otras entidades a las que se les aplicó la misma medida son Banorte, Banfoandes, Confederado, Central y Bolívar, cuyos activos fueron empleados por el gobierno para poner en funcionamiento al estatal Banco Bicentenario, y a otras tres entidades privadas, entre ellas el Banco Real.
Además de la captura internacional de Mezerhane, la Fiscalía General venezolana, órgano afin al gobierno, pidió otras 23 para empresarios y ejecutivos vinculados con los pequeños bancos cerrados, que representaban menos del 7% de los ahorros del sistema financiero nacional.