La Real Academia de Ciencias Sueca distinguió este año con el Premio Nobel de Química a Richard F. Heck (1931), de la Universidad de Delaware (los EEUU); a Ei-ichi Negishi (1935), de la Universidad de Purdue (EEUU); y a Akira Suzuki (1930), de la Universidad de Hokkaido (Japón), por el desarrollo de reacciones eficientes que permiten crear moléculas complejas de química orgánica.
La Academia dijo que los tres científicos fueron galardonados por sus investigaciones sobre "acoplamientos cruzados catalizados con paladio en sistemas orgánicos".
Agregó que ese método es una herramienta "precisa y eficaz" que utilizan investigadores en todo el mundo, "así como en la producción comercial de, por ejemplo, productos farmacéuticos y moléculas utilizadas en la industria electrónica".
Instituido en 1901 en homenaje al científico sueco Alfred Nobel, descubridor de la dinamita, el premio distingue a personalidades de física, química, fisiología o medicina, así como de literatura, política, psicología y sociología.
América Latina participa en estos premios desde 1970, con el biólogo argentino de ascendencia francesa Luis Federico Leloir, descubridor de los nucleótidos del azúcar y su función en la biosíntesis de carbohidratos.