Bolsa Familia, se llamó inicialmente Hambre Cero. Se aplica a familias pobres y les asegura una entrada mensual fija que garantiza el plato de comida todos los días.
La gran mayoría de los beneficiarios tienen otros ingresos por trabajos fijos o temporarios con los que cubren otras necesidades como ropa, calzados, servicios.
A cambio del subsidio, las madres deben probar que sus hijos vayan a la escuela y reciban las vacunas necesarias.
En los ocho años del gobierno de Lula, 31 millones de brasileños ingresaron a la clase media y 24 millones salieron de la pobreza extrema, gracias a la creación de empleo y a la Bolsa Familia, que llega a 12 millones de hogares, casi un tercio de la población.
La mayoría de los países de América Latina tienen programas de este tipo para contrarrestar el hambre y la miseria extrema, pero casi siempre condicionados a la adhesión de los beneficiarios al gobierno de turno.
El plan Bolsa Familia ha recibido reconocimiento mundial. Para la ONU, Brasil está primero en la lucha contra el hambre. En menos de diez años redujo más de la mitad el porcentaje de niños con peso por debajo de lo normal. En el nordeste, zona de más desnutrición, los niños ya registran mejora en la altura por la mejor alimentación.
En muchos barrios, Bolsa Familia hizo desaparecer la mendicidad y la prostitución. El desafío ahora es dejar progresivamente el subsidio que puede desalentar la búsqueda de trabajo y poner el acento en la educación y la creación de empleo.
Las familias con una renta per cápita por debajo de los 145 reales mensuales pueden pedir gracias a Bolsa Familia una ayuda al Estado, que va de 22 reales a los 200 reales al mes.
El programa Bolsa Familia nace de la unificación de las distintas iniciativas de transferencias condicionadas implementadas por el gobierno federal de manera de mejorar la integralidad, coordinación y gestión de los servicios entregados a las familias pobres.
Para mantener el beneficio, las familias deberán mantener al día los antecedentes de vacunación de sus hijos, asegurar su asistencia a la escuela, asistir a las redes de atención primaria de salud y participar en actividades de salud materno infantil, capacitación y alfabetización.