Restos humanos de hace 10.045 años, entre los más antiguos de América, fueron hallados en la pampa húmeda de la Argentina, reveló este viernes uno de los jefes de la investigación, el arqueólogo Gustavo Politis.
"Los esqueletos hallados están directamente relacionados con los primeros habitantes indígenas de América, tras las primeras oleadas poblacionales desde Asia. Eran cazadores y recolectores nómadas'', dijo Politis, del estatal Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Uno de los escasos antecedentes de este tipo de descubrimientos es el del llamado Hombre de Kennewick, nombre con el cual se conoce el esqueleto indígena antiguo hallado cerca del Río Columbia, en el estado de Washington, el 28 de junio de 1996.
"Recorrimos la playa de una laguna y hallamos restos de por los menos seis individuos. Los huesos estaban desarticulados y en superficie salvo el de un hombre que estaba semienterrado y parcialmente articulado'', dijo el investigador.
Los restos corresponderían a descendientes cercanos de los primeros pobladores de América, que llegaron al continente hace 15.000 o 13.000 años, según el arqueólogo.
La teoría del poblamiento tardío ubica la migración desde Siberia hacia Alaska hace unos 14,000 años, aunque nuevas investigaciones sitúan la aparición de los seres humanos en América algunos miles de años antes.
Los restos óseos pertenecen a cuatro individuos adultos y a dos niños, cuya edad fue calculada entre tres y seis años. Fueron encontrados en forma casual por Ramón Coria, un vecino de la localidad de Coronel Martínez de Hoz, partido de Lincoln, cuando iba a pescar pejerreyes en la Laguna de las Pampas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, donde impera el cultivo de la codiciada soja.
"Junto con Coria, recolectamos puntas de flechas, morteros y cuchillos de piedra y los huesos de animales con los que posiblemente se alimentaban'', dijo Politis.
El investigador es un profesor de la estatal Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, quien trabajó junto con el arqueólogo Pablo Messineo, y los investigadores Mariela González, María Clara Alvarez y Cristian Favier Dubois.
La verificación de la antigüedad de los restos fue realizada por un laboratorio de la estadounidense Universidad de Arizona, con el uso de un AMS, un acelerador de partículas que se utiliza para fechar por carbono 14 muestras muy pequeñas, dijo el arqueólogo.
"Hemos seguido en este trabajo las normas éticas contemporáneas de respeto a las comunidades de pueblos originarios, consensuando con ellos el destino de los restos'', aclaró Politis.