La investigación, publicada en las revistas Journal of Arachnology y PLoS One, prueba la extraordinaria resistencia y flexibilidad de la tela de la araña Caerostris Darwin, llamada así en honor al famoso naturalista británico. Un equipo internacional de biólogos descubrió en Madagascar unas telarañas de un increíble tamaño y resistencia.
El arácnido fabrica el material biológico más resistente del mundo, una seda dura de 2,8 metros cuadrados que suspende a través de ríos y lagos de hasta 25 metros de ancho. La tela puede apresar treinta presas a la vez y resistir perfectamente.
La seda que fabrica la Caerostris Darwin es capaz de absorber diez veces más energía que el Kevlar, una fibra sintética ultrarresistente, antes de romperse. En consecuencia, este animal fabrica el biomaterial más duro jamás visto.
Todd A. Blackledge, director del Museo de Zoología de la Universidad de Puerto Rico y profesor de la Universidad de Akron, asegura que el descubrimiento es importante por dos razones: "En primer lugar, sugiere que estas arañas podrían haber desarrollado un nuevo mecanismo para producir y montar su súper seda. Segundo, abre nuevas aplicaciones tecnológicas para el uso de la tela de araña por su impresionante combinación de peso ligero y alto rendimiento", publicó el diario español ABC.