"Fue una decisión de ambos, tomada por el paulatino deterioro de la salud de los dos. Esperaron el momento que consideraron oportuno para hacerlo", dijo Bettina von Brauchitsch, una de las hijas del industrial de 83 años, y de su mujer Helga, médica de profesión, de
la misma edad.
Los dos se quitaron la vida el martes pasado, en Zúrich, pero la noticia se conoció sólo el viernes. La mujer sufría un avanzado estado del mal de Parkinson y él tenía un enfisema pulmonar, detalló la hija al semanario Focus.
Von Brauchtisch fue un alto ejecutivo del consorcio Flick y en los 80 años protagonizó uno de los mayores escándalos de corrupción en Alemania.
El empresario Friedrich Karl Flick, uno de los hombres más ricos de Alemania, sobornó con entonces varios millones de marcos a políticos de todos los partidos a cambio de recibir beneficios fiscales tras la venta de su paquete accionario de la multinacional Daimler-Benz a Kuwait.
Entre los involucrados en el escándalo se encontraban dos ex ministros de Economía del Partido Liberal (FDP), el conde Otto Lambsdorff y Hans Friderichs. Lambsdorff debió renunciar a su cargo, además de pagar una multa.
También Von Brauchitsch fue condenado en 1984 a dos años de libertad condicional.
Von Brauchitsch y su mujer estaban casados desde 1952 y tenían cuatro hijos. "Los dos se conocieron hace 70 años, estuvieron casados casi 70 años, compartieron todo, altas y bajas de toda una vida y decidieron dar juntos el último paso de su vida conjunta", dijo la hija Bettina.
De acuerdo al periódico Bild, la decisión del matrimonio fue apoyada por la empresa suiza "Exit", dedicada al suicidio asistido.
El vicepresidente de la empresa, Bernhard Sutter, se abstuvo de comentar la versión, amparándose en la ley de protección de datos particulares.