, quien protagonizó una fuerte campaña a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y fue suspendido por la Iglesia Católica,
"
", dijo el sacerdote minutos antes de comenzar la misa, en la que luego pidió pan y trabajo para los argentinos, ante una multitud que le ofreció una cálida despedida.
Alessio había sido suspendido para oficiar misa por el Arzobispado de Córdoba, ante su apoyo al matrimonio igualitario, lo cual lo llevó a no querer pertenecer más a la institución religiosa.
"No quiero ser institucionalmente párroco, me corro del control romano, dejo el ministerio desde el punto de vista oficial", dijo el ahora ex sacerdote en declaraciones a la prensa cordobesa.
Y agregó: "
fe", según consignó el portal de noticias cordobés
Tras encabezar la procesión, que se desplazó por las calles del barrio Altamira, el popular sacerdote ofició una misa en la plaza ubicada cerca de la capilla que lo tuvo como párroco durante 26 años.
Al grito de "
" los feligreses despidieron al sacerdote, quien ahora comenzará una carrera política en las filas del juecismo, que encabeza el senador cordobés Luis Juez.
Alessio respondió: "No me voy siquiera de la comunidad que es fraterna, tal como la imaginó Jesús, simplemente me voy de una jerarquía que no termina de entender al pueblo y ahí no puedo estar más".
De la celebración participaron los curas del grupo Angelelli, que Alessio integraba, además de los miembros del grupo de párrocos casados.
Se trata de los mismos que el 18 de julio último concelebraron una misa junto al cura, cuando ya pesaba sobre él la prohibición de ejercer el ministerio. JA-MC