El mercado laboral de Alemania se recuperó tan rápido de la recesión que algunos dicen que la meta del pleno empleo puede estar del alcance, pero no está claro cuánto ello impulsará la demanda en la mayor economía de Europa.
Aunque el pleno empleo -donde todos los trabajadores en busca de un puesto pueden encontrarlo a la actual tasa salarial- junto con mejores salarios debería alentar el consumo interno alemán y las importaciones, podría ser compensado por las medidas de austeridad del gobierno de Angela Merkel.
Parte de la caída en el desempleo se debe también a la envejecida población, resaltando una falta de trabajadores calificados, un problema que grupos de la industria temen que empeore en la próxima década.
El desempleo total cayó en julio por decimotercer mes consecutivo, llevando a la tasa de desocupación a un 7,6%, el mejor nivel desde abril de 1992. Un empleo pleno en Alemania es ampliamente visto como una tasa de desempleo de 4 a 5 por ciento.
Con el sector manufacturero con un fuerte avance ante el resurgimiento global de la demanda por bienes de capital, economistas dicen que el desempleo debería caer aún más en Alemania, que salió de su peor recesión de la posguerra en el segundo trimestre del 2009.
El ministro de Economía, Rainer Bruederle, dijo la semana pasada que el empleo pleno pasó a ser una posibilidad cierta en el mediano plazo y que ya se alcanzó en partes del país.
"La búsqueda del empleo total no es una utopía", afirmó Klaus Zimmermann, presidente del centro de estudios económico DIW.
Por años, analistas se quejaron de que las estrictas leyes de protección del empleo dieron más cautela a las firmas para contratar incluso en las recuperaciones.
La velocidad del repunte del mercado laboral subraya cómo han cambiado los tiempos. Alemania recortó sorprendentemente pocos empleos en la crisis global, en parte gracias a las reformas fomentadas para la flexibilidad de la fuerza laboral y también por el gasto del gobierno para impulsar a las firmas a colocar personal en "Kurzarbeit" (recorte de horas), en vez de despedirlos.
El economista de Goldman Sachs Nick Kojucharov dijo que el empleo pleno era alcanzable el próximo año.
Con las ganancias de empresas como la fabricante de autos Volkswagen superando los pronósticos en el primer semestre, existen crecientes esperanzas de que los trabajadores obtendrán una mayor parte de los beneficios.
Una mayor seguridad laboral e incrementos en los salarios podrían impulsar la demanda dentro y fuera de Alemania. Esto animaría a socios comerciales como Francia, que sostienen que la moderación salarial ha dañado la competitividad de otras economías de la zona euro y frenado la demanda alemana por importaciones.
Austeridad y población envejecida
Sin embargo, muchos analistas están escépticos sobre cuánto ayudará la caída en el desempleo a la economía, apuntando que la consolidación fiscal comenzará el próximo año, compensando cualquier impulso en las ganancias familiares.
También hay señales de que la demanda global se está enfriando, lo que llevaría a una desaceleración en las exportaciones alemanas y pesaría en la recuperación del mercado laboral en el segundo semestre del año.
"Aunque Alemania continuará desempeñándose bien en el corto plazo, mantenemos pocas esperanzas de un fuerte repunte doméstico", aseguró Jennifer McKeown de Capital Economics.
Dada la incertidumbre sobre el ritmo de la recuperación, muchas firmas están contratando personal temporal en vez de permanente, mientras que otras primero están abandonando el recorte de horas de trabajo.
Para mayo del 2010, el número de empleados con recorte de horas cayó a 481.000 desde cerca de 1,4 millones hace un año.
Sin embargo, uno de los mayores factores de problemas detrás de la baja en el desempleo es el cambio demográfico.
Allianz planea reclutar 2.300 trabajadores este año, pero no porque la economía se esté recuperando sino que porque muchos trabajadores se están retirando, mientras que las estimaciones del grupo de la industria VDI dicen que la economía carece de alrededor de 35.000 ingenieros.
De acuerdo a la Fundación Bertelsmann, serán creados unos 2,5 millones de empleos en Alemania en los próximos 10 años.
"La demanda por mano de obra crecerá más fuerte que la oferta en los próximos años", dijo Eric Thode de Bertelsmann.