Con un collarín y en silla de ruedas, Sigler arribó al aeropuerto internacional de Miami procedente de La Habana, donde
. Alegría porque estoy en patria libre donde realmente se respetan los derechos humanos, que me ha acogido para tratar (de ayudarme) en el restablecimiento de mi salud. Y dolor porque soy un patriota, dejo a mi país, a mi hermano Guido y a todos los hermanos de lucha que se encuentran en la mazmorra del tirano Fidel Castro", dijo el ex prisionero.
Sigler, de 47 años y quien era boxeador,
Vestido con una camiseta color beige y un pantalón de deportes, el ex presidente del Movimiento Independiente Opción Alternativa de derechos humanos habló brevemente antes de ser trasladado en una ambulancia a Jackson Memorial Hospital, arropado con una bandera de Cuba.
Su caso es considerado el más dramático de los 75 disidentes encarcelados durante la ola represiva de la llamada Primera Negra de 2003, cuando fueron juzgados y condenados a penas de hasta 28 años de prisión.
En su comparecencia ante los medios de comunicación de Miami, el ex prisionero político mostró sus delgadas piernas como prueba de "hasta dónde llega la dictadura de los hermanos, hasta dónde llevan estos asesinos a un hombre".
"Esa es la imagen que tienen que tener en mente los cardenales y los ministros que abogan por el levantamiento de sanciones al régimen de La Habana", declaró la activista.
Respecto a la mediación de España, comentó que el gobierno de ese país no debe intentar "darle ninguna prebenda a la dictadura de Castro hasta que no haya voluntad real de cambio, algo que ni siquiera ha exhibido porque estos presos no debieron ser encarcelados".
Miguel Sigler, hermano de los dos opositores y que reside en Miami desde 2005, afirmó que "Guido continúa tras los barrotes porque se niega a que lo envíen a España".
Además de la licencia a Ariel Sigler, el régimen cubano ha excarcelado a 20 presos políticos que se encuentran en España y se ha comprometido a liberar a los demás que están en la cárcel en un plazo máximo de cuatro meses.