La estructura de metal, de ocho metros de altura, fue develada por el embajador francés, Laurent Dominatti, junto al alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Alvarez, en la Plaza Los Dolores, en la zona céntrica de la capital.
"La imitación fue construida a escala por artesanos hondureños y es una prueba de la amistad entre ambos países", contó Dominatti.
Alvarez indicó a periodistas que la réplica de la torre permanecerá un mes en la plaza y después será reinstalada en un sitio especial de la ciudad.
En Honduras viven unos 400 franceses, la mayoría en la capital.