Las expectativas juegan un papel fundamental en la formación de una pareja y van formándose a lo largo de la vida a partir de la influencia de la familia de origen, la cultura en la que se vive y las relaciones de pareja anteriores.
"Todos caemos en los brazos del amado más que por nuestro propio peso por los kilos que trae nuestra mochila, y con cuánta frecuencia nos encontramos pensando: ¡qué lástima no haber nacido de un repollo! El caso es que hasta las princesas de los cuentos de hadas tenían lo suyo si de historia familiar se trata", explicó Débora Bottwin, psicoanalista de la Fundación Buenos Aires.
Es por ello que, cuando se produce una crisis, los sentimientos y fantasías que sostienen a la pareja decaen, "y el resultado es un sentimiento de pérdida", agregó la especialista, situación mucho más preocupante en aquellas que funcionan a modo de "simbiosis", en bloque, cuyos miembros no hacen nada de manera separada del otro.
"Una de las cuestiones de vital importancia es respetar y cuidar la intimidad de cada integrante de la pareja, intentar mantener el propio espacio y satisfacer las necesidades individuales", aconsejó Bottwin.
De acuerdo a la experiencia de la experta, las principales causas del rompimiento de relaciones son:
- Falta de habilidad de autoexpresión: personas con caracteres de aislamiento y soledad a nivel social, que tienen una conversación pobre para indicar sus intereses a otras personas.
- Ruptura de reglas: las reglas que se rompen son las de la relación, en las que están puestas las expectativas que cada miembro tiene acerca del otro.
- Engaño: en la medida que no se pueda confiar en la propia pareja, la relación no va a durar. El engaño de un amigo o de un amante es más devastador que el engaño de cualquier otra persona, ya que hay un conocimiento previo de cómo piensa y cómo es la persona.
- Cansancio, aburrimiento, falta de estimulación: la estimulación es un componente esencial en el inicio y en el mantenimiento de una relación. En la medida en que no se dé ésta, es una razón para el rompimiento de las relaciones; otras veces puede ser el aburrimiento o el cansancio ("no estaba llegando a ningún lado"). Muchas veces la expectativa de que una relación cambiará y se desarrollará es fundamental para su existencia.
- Otra persona: ante nuevos proyectos de uno de los miembros de la pareja siempre surgen tensiones o miedos por las nuevas relaciones o tentaciones que puedan surgir en relación a estos. Existe el miedo a ser abandonado y reemplazado.
- Conflicto: en todas las parejas es necesario un cierto grado de conflicto, debido a que este permite el crecimiento y desarrollo de la misma. Muestra la capacidad de la pareja para resolver el problema y su unión. Pero si el conflicto se repite con frecuencia y las partes pueden llegar a dudar una de la otra como personas razonables, conduciría a que cada uno se aferre a su posición, a un sentimiento de desamor del uno hacia el otro y en última instancia a un distanciamiento.