Fabio Cannavaro, el capitán del seleccionado italiano, entregó la Copa del Mundo para que se adueñe por cuatro años el nuevo campeón. Holanda y España, se lo disputaran en el estadio Soccer City de Johannesburgo. El defensor fue quien recibió el trofeo en Alemania 2006 tras la victoria por penales ante Francia que decretó a Italia como campeón mundial y ahora fue el encargado de devolverlo en Sudáfrica.
"Es emocionante estar aquí porque será nostálgico entregar la Copa que fue nuestra en los últimos cuatro años. Es una Copa que nos dio tanto, que nos hizo vivir emociones extraordinarias y entonces entregarla será verdaderamente difícil", dijo.
Los campeones del Mundial retienen el trofeo durante cuatro años, hasta la siguiente edición del torneo, y entonces reciben una réplica de la copa, que en este caso es de oro plateado en lugar de ser de oro macizo.
En relación al frustrante Mundial realizado por Italia en Sudáfrica, Cannavaro reconoció que siente "mucha amargura porque fuimos eliminados en el primer turno y hay un malestar porque no pudimos defender de la mejor manera posible la Copa".